Matar… o morir.
—No hagan ruido —ordenó con dureza, como si cada palabra pesara toneladas.
Nadie respondió. Nadie se atrevió siquiera a respirar.
El silencio reinó, pero solo dentro del departamento… porque desde los pisos inferiores subían gritos desgarradores, pasos acelerados, el sonido seco de cuerpos golpeando las paredes.
Y luego, más cerca. Justo al lado.
Yoongi se acercó a la mirilla de la puerta. Lo que vio hizo que su corazón se congelara.
—Joder… —susurró con los labios tensos—. Jungkook… es Eun Ho. Y su pandilla. Mínimo diez hombres. O más…
—No podremos con todos... —tragó saliva, visiblemente nervioso.
—Jungkook... —dijo otro con seriedad, como quien está a punto de rendirse, pero aún espera una chispa de liderazgo.
Desesperación.
Eso era lo que dominaba el rostro de Jungkook.
Esa era la palabra que lo describía ahora.
Se odiaba. Maldijo el día en que aceptó liderar a ese grupo. Una mala jugada y todo acabaría en sangre... y muerte.
—¡Maldición! ¡No sé qué hacer!
Una respiración fuerte rompió el silencio. Era Jimin.
Se colocó la máscara, esa que parecía llorar sangre. La apretó con fuerza contra su rostro como si fuera una armadura.
—Pelearemos juntos.
—¡Puta madre, Jimin! ¡No hagas esto más difícil!
—No te pregunté, Jungkook.
—Su voz era firme, decidida—. Estoy aquí… y no pienso ser el niño asustado. Si salimos… salimos juntos.
Todos se quedaron en silencio. Ya no por miedo… sino porque los pasos habían llegado.
Una… dos… tres pisadas.
Y entonces la puerta cayó al suelo con un golpe seco, levantando polvo y el olor a sangre que traían consigo.
Eun Ho entró con la calma de un depredador.
Detrás de él, al menos diez hombres, algunos con cuchillos, otros con armas, todos con máscaras deformes, grotescas… como si el infierno los hubiese escupido.
El aire se volvió denso.
Cada segundo era una eternidad.
Jungkook apretó su arma.
—Si vamos a morir…
—Su voz era grave, afilada—.
...que sea luchando.
—Vaya... no pensaba encontrarlos aquí —sonrió con sorna, como si acabara de encontrar un juguete nuevo—. Bueno, ahora a lo que vine.
Sus ojos se clavaron en Jimin.
—Quiero a ese enano.
—¿Por qué lo quieres? —la voz de Jungkook salió como un gruñido contenido, cada palabra cargada de furia.
—Para satisfacer mis necesidades sexuales —rió sin vergüenza, como si acabara de contar un chiste.
—Maldito cerdo... —se escuchó con rabia entre dientes.
—¿Sabes lo que pasa cuando me insultan? —preguntó mientras alzaba su arma, mirándola con cariño psicópata.
—Lo tocas... y te mato —advirtió Jungkook, la mandíbula apretada.
—¿Qué dijiste, Jungkook? —preguntó con diversión perversa.
Sin decir más, Eun Ho giró el arma y apuntó sin titubeos.
Y entonces, se escuchó el disparo.
Un solo disparo.
Y un cuerpo cayendo.
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PURGA (kookmin)
FanfictionQue pasa si una depuración en el país se sale de control, haciendo que dure días.... Un chico se muda a Estados Unidos para estudiar sin saber lo que ocurrirá dos días después de que se mudó. -tienes dos opciones,matas o te matan- -jikook -acción -a...
