Dos días antes de la depuración.
—Ya me voy a trabajar, Tae Tae —dijo Jungkook, mientras ajustaba su mochila al hombro.
—J-Jungkook, espera... —Taehyung lo tomó de la mano con suavidad, su voz temblaba apenas.
—Tae, en serio, tengo prisa.
—Bueno… e-está bien… te digo mañana, ¿sí? —intentó sonreír, aunque por dentro algo se le rompía.
Jungkook asintió distraído y salió del departamento rumbo a la pequeña tienda donde trabajaba. Taehyung se quedó mirando la puerta cerrarse, con ese nudo en el pecho que ya se le hacía costumbre.
Taehyung había sido parte de su vida desde siempre. Su amigo fiel, su sombra. Incluso dejó todo en Corea y se mudó a Estados Unidos solo para estar cerca de Jungkook. Porque sí, lo que sentía por él no era solo amistad... era amor. Un amor silencioso, paciente, resignado.
La jornada en la tienda no tenía nada de especial. Jungkook atendía con cara de fastidio a los clientes que parecían ir a descargar su mal humor más que a comprar.
—Lo que aguanto para poder ganar dinero… —refunfuñó entre dientes, mientras escaneaba un paquete de galletas.
Pero su aburrimiento se desvaneció cuando la campanita de la entrada sonó y vio a un chico entrar. Pelinegro, con una presencia dulce pero a la vez intensa. Había algo en él… algo que le hizo olvidar todo por un momento.
El chico se acercó al mostrador, y Jungkook no pudo evitar sonreír.
—Vaya, hace tiempo que no veo a un chico coreano por aquí —comentó, curioso.
—A-ah… bueno, sí… me acabo de mudar —respondió el otro, algo nervioso, evitando su mirada.
—Perdón si fui muy directo —rió Jungkook—. Me llamo Jungkook… Y no deberías andar solo por aquí, menos en días como estos.
—¿Qué… hay de malo? —preguntó el pelinegro, frunciendo levemente el ceño.
—Ya lo verás… —respondió con una mueca—. Serían cuatro dólares, por favor.
El chico pagó y tomó su bolsa.
—Muchas gracias. Y por cierto… soy Jimin.
Jungkook sostuvo esa sonrisa por un segundo más, viendo cómo Jimin se dirigía a la salida. Pero justo al cruzar la puerta, el menor chocó con alguien.
Un hombre más alto que él, de semblante serio, rostro marcado y una presencia intimidante.
Jimin retrocedió un paso por reflejo.
El recién llegado no dijo una palabra. Solo lo observó con una mirada afilada, como si pudiera ver a través de él. Jungkook frunció el ceño desde el mostrador, sintiendo un mal presentimiento comenzar a crecer en su interior.
—Fíjate por dónde vas… —gruñó el desconocido tras chocar con Jimin—. Vaya, qué lindo eres. —Se mordió el labio con descaro—. Deberías tener más cuidado, pequeño.
Jimin frunció el ceño y retrocedió un paso, incómodo.
—No me hables así —espetó, tratando de mantener la compostura.
—¿O si no qué? —El hombre lo tomó del rostro con una mano firme, invadiendo su espacio.
—¡Suéltame! —Jimin intentó zafarse, pero el agarre era fuerte.
—¿Algún problema, Eun Ho? —La voz de Jungkook rompió el momento como un disparo. Se acercó con una ceja alzada y una mirada que helaba.
El hombre, sorprendido, aflojó la mano.
ESTÁS LEYENDO
PURGA (kookmin)
FanfictionQue pasa si una depuración en el país se sale de control, haciendo que dure días.... Un chico se muda a Estados Unidos para estudiar sin saber lo que ocurrirá dos días después de que se mudó. -tienes dos opciones,matas o te matan- -jikook -acción -a...
