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Una hora antes de la depuración

Como dije alguna vez... una depuración puede cambiar a cualquiera, incluso al ser más dulce sobre la tierra.

Taehyung ya no era el mismo.

Había dejado atrás al chico tierno y enamorado. Su cabello castaño había sido reemplazado por un tono rojo intenso, vibrante y desafiante. Ahora, los tatuajes adornaban su piel como recuerdos que no podía borrar, y una nueva perforación brillaba bajo la luz, como una pequeña herida visible que nadie podía ignorar.

Jungkook aún no lo había visto desde el cambio. Pero a Taehyung ya poco le importaba lo que pensara.

Cuando Jungkook apareció con las armas, se detuvo en seco al verlo.

—TaeTae... tengo las armas. ¿Qué te pasó?

Taehyung no respondió al instante. Solo giró sobre sus talones, con el rostro serio.

—Nada. Iré por mi máscara. Luego nos vamos con los demás.

Jungkook frunció el ceño.

—¿Ocurre algo?

—Nada que te importe, Kook —dijo sin mirarlo, con frialdad en la voz.

Jungkook tragó saliva. Sabía que algo estaba roto… y no tenía idea de cómo repararlo.

—Estaremos cerca de Jimin… por si le pasa algo.

Las palabras apenas habían salido de su boca cuando Taehyung se giró con furia contenida.

—Me vale una mierda lo que le pase a tu novio, ¿de acuerdo? —espetó, con la mirada fija y los labios tensos—. Si nos causa problemas… juro que lo dejo ahí tirado.

Jungkook apretó los puños.

—Jimin no es mi novio —respondió, con un tono más bajo, pero cargado—. lo eres.

Taehyung lo miró, confundido.

—¿Qué?

—Lo escuchaste bien —dijo Jungkook, dando un paso más hacia él—. Pero si vuelves a hablar así de Jimin… me las vas a pagar.

Taehyung rió. Una risa amarga, casi burlona.

—No hablé mal de él. Solo dejé claro que no tienes que quedarte conmigo por lástima.

Jungkook negó con la cabeza, agotado.

—Piensa lo que quieras. Solo toma tus cosas… y vámonos.

Taehyung se quedó quieto por un momento. Miró sus manos, luego la máscara, y respiró hondo.

Porque aunque dijera lo contrario, aunque se protegiera con frialdad y sarcasmo… nunca podría dejar a Jimin atrás. Jamás lo haría. Porque Jimin fue quien le devolvió a Jungkook esa sonrisa que él ya no podía provocar.

Y si tenía que cargar con ese dolor para protegerlo, lo haría.

Aunque le costara el alma.

PURGA (kookmin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora