Aristóteles se econtraba en casa de su tía Blanca, estaba esperando a su prima Linda ya que necesitaba hablar con ella sobre Temo.
-Oye Linda. -hablo Aristóteles al verla entrar. -Podemos hablar, tengo algo que decirte.
-Claro primito. -dijo Linda. -Ven. -Se dirigieron a la habitación de Linda se sentaron en la cama. -Y bien ¿de que quieres hablarme?
-Bueno queria preguntarte ¿como fue que... bueno que paso cuando conociste a Bruno?
Linda enseguida entendió. -Pues no fue como en las tipicas historias de que enseguida todo se puso de colores, no. Cuando lo vi una rafaga pasar ante mis ojos.
Al escuchar eso el corazón de Aristóteles empezó a latir a mil por hora. -Lo dices enserio.
-Si, bueno y ya después de que lo fui conociendo los colores fueron quedándose hasta que un día ya nunca se fueron. -explicó. -Hay a personas que de verdad se les ilumina el mundo al ver a su alma gemela pero hay personas que tardamos en saber que es el o la persona indicada para nosotros, eso sucedió con Dani y conmigo. Y supongo que también contigo. Entonces cuentame.
-El domingo, cuando me fui, sali a dar una vuelta y... conocí a una persona que me hace ver esas rafagas de colores. -decía Aristóteles a su prima.
-Es increíble Ari, dime como es ella.
Aristóteles bajo la mirada mordiendo se el labio. -Es que no es una niña.
Linda se quedo sin palabras entonces se levantó y cerro la puerta. Volvio a sentarse junto a su primo. -Ari, se que como es nuestra familia de intensa y comprendo que te de miedo, pero a fin de cuentas es tu vida no la de los demás. Así que a lo único que debes escuchas es a tu corazón.
Aristóteles levantó la vista para ver los ojos de su prima. -El corazón nunca se equivoca. -murmuró, Linda sonrió dandole un abrazo.
-En efecto primito, y no solo el corazón, tu alma tampoco se equivoca. Por algo son almas gemelas.
-Gracias Linda. -le dijo sonriendo, entonces su rostro cambió. -Oye y si nuestras almas no se equivocan porque mi mamá esta perdiendo sus colores?
Linda se separo de abrazó. -Ari, eso sucede cuando el alma y corazón estan totalmente lastimados, entonces esta elige alejarse. Entiendo que eso es lo que esta pasando con tu mamá. -Aristóteles asintió. -Mira no voy a decir que Polita es infeliz pero mi tío últimamente esta muy raro y alejado de ustedes así que la entiendo. No digo que este feliz por ello pero creo que es lo mejor que puede pasar.
-Gracias Linda. Bueno tengo que irme mañana tengo que ir a la escuela.
Se despidieron y Aristóteles regreso a su casa, en cuanto entro vio a sus padres en la mesa y el amigo abogado de su madre con ellos. Vio a su padre firmar con odio el papel sobre la mesa y se retiró a la habitación que ocupaba con Polita, unos minutos después salió con unas maletas saliendo por la puerta ignorando la presencia de Aristóteles. Su madre notó a su hijo, camino a él y lo abrazó. -Lo siento Aris, pero ya no podía estar con el.
"Cuando el corazón y alma estan muy lastimados, elige alejarse". Aristóteles abrazó a su madre. -No te preocupes mamá lo comprendo.
Eduardo no queria interrumpir pero ya debía irse. -Bueno Polita ya debo irme.
Se separaron del abrazo, y enseguida miro a Eduardo. -Gracias por todo.
-Por nada Polita, para eso estan los amigos. -le dijo. -Adiós Aris.
Eduardo salió del apartamento, Aristóteles se sento en la mesa con su madre. -Ma puedo contarte algo, tal vez no sea el momento pero quiero que lo sepas.
-Claro mi Aris puedes contarme lo que quieras.
-Pues yo creo, no, yo encontré a mi alma gemela.
Polita lo miro con la boca abierta. -Eso increíble Aris. ¿Como paso?
-Pues sucedio ayer, cada que lo veo rafagas de colores pasa frente a mi.
-Me alegró por ti hijo, tu mereces ser feliz. -le dijo sonriendo. -Aris ya quiero conocerlo.
-Pero es un niño, no importa?
-Claro que no hijo. -Polita tomo las manos de Aristóteles. -Ya te dije tu mereces ser feliz, pase lo que pase yo voy a apoyarte, además tu me prometiste luchar por lo que sientes.
-Si mamá. Te amo sabes.
-Y yo a ti, bueno ya es muy tarde es hora de ir a dormir.
Se levantaron y cada quien se fue a su habitación, Aristóteles se acostó mirando fijamente el techo, no podía dormir con lo que había sucedido, por un lado se dio cuenta de que encontro a su alma gemela y por otro su padre se había ido, sin siquiera despedirse.
Decidió que lo mejor era dejar de pensar en ello, se puso la pijama y al poco tiempo se quedo dormido.
Por otra parte, Temo miraba fijamente el techo de su habitación sin poder dormir, su corazón latía rápidamente, sentía su cara roja y todo era culpa de Aristóteles, se preguntaba de manera constante si Ari se sentía igual. De solo pensar en él se sentía nervioso. Aristóteles era su alma gemela.
Cuando Temo era niño, se preguntaba como seria su alma gemela, nunca se había esperado que fuera tan guapo. De corazón deseaba poder conocer más a Aristóteles, desde que lo vio sintió la necesidad de estar junto a él.
Temo se levantó sin hacer ruido para que Eros no se despertara, bajo a la cocina para tomar un vaso de agua. Al llegar vio a Susana. Sentada en la mesa con una taza y su laptop frente a ella.
-Temo, ¿no deberías estar durmiendo?- pregunto al verlo entrar al comedor.
-Y tu igual Susana. -le dijo sentandose con ella.
-Si pero yo pregunte primero. ¿Que pasa?
Temo se puso rojo, bajo la mirada mordiendo se el labio. -Es que... yo creo que... encontre a mi alma gemela. -dijo mientras jugaba con sus dedos.
Susana lo miro con ternura. -Pero que felicidad Temo, a ti si que te faltaba ese cambio de aires. Mira solo nos mudamos y ya encontraste a tu otra mitad. -le dijo feliz con una gran sonrisa. -Y es por eso que no puedes dormir ya veo.
-Es que,y si yo no le gusto, y si no soy lo que esperaba. -Temo hablaba con miedo.
-Mi niño, son almas gemelas porque estan destinados a estar juntos, no tengas miedo. Estoy segura de que tal vez también se pregunta lo mismo. -Susana tomo la mano derecha de Temo. -Además tu eres perfecto tal y como eres, si él no ve eso entonces debe de estar ciego, pues no vería a la persona tan maravillosa que tiene enfrente.
-Gracias Susana. -le dijo dándole un abrazo que ella devolvió gustosa.
-Bueno cuentame ¿como lo conociste?
Temo puso una sonrisa demostrando cuan enamorado estaba. -Es el chico que conocí ayer en el parque, resulta que también va en mi escuela y sabes desde que lo vi veo rafagas de colores.
-Me alegra, ya veras que con el tiempo tu mundo se llenara de los colores que aun no logras ver.
-Eso espero. -murmuró Temo.
-Estoy segura de que así sera.
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Bueno aquí otro capítulo espero les vaya gustando la historia.
Cualquier comentario o sugerencia seran tomados en cuenta.
Y bueno es todo por hoy Byebye.
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Un mundo de Colores
FanfictionCuando se nace los colores se ven a escala a grises, todo blanco y negro. A lo largo de tu vida las personas que conoces y significan mucho para ti, te dan sus colores segun tu interpretación de ellos. Cuando conoces a tu alma gemela, tu mundo se ll...
