Temo se quedo en silencio, no tenía palabras para lo que veía, pues no esperaba que Audifaz estuviera ahí en ese momento, era la última persona a la que esperaría ver en realidad. Después de todo él nunca había aceptado la relación de Aristóteles con él. Temo no sabía que hacer, por su parte Audifaz tampoco sabía porque se encontraba en ese lugar. Si, él chico le había salvado la vida y tenía que agradecerle pero las palabras no salían. Ambos se limitaron a mirarse mutuamente con incomodidad, finalmente Audifaz dio un paso para entrar por completo a la habitación.
-Seguro estas sorprendido de verme aquí.- dijo a lo cual Temo asintió sin vacilar. -Yo, me enteré de que despertaste y quería... bueno vine a agradecerte... por salvarme y eso...
Temo miro a Audifaz de forma detenida entonces lo recordó, una sonrisa se formó en su rostro. -No se preocupe por eso, yo se lo que es vivir sin un ser querido, no quería que Aristóteles pasara por lo mismo- le dijo Temo a Audifaz quien parecía confundido por lo dicho por Temo. -Mi madre murió cuando nací, años después cuando conocí a mi abuela también murió tiempo después y la mamá de los gemelos la misma historia. Amo a Aristóteles y no quería que sintiera tal dolor, sin que ambos se hayan reconciliado aún.
Audifaz miro a Temo sintiendo un vuelco en el corazón. -Pero Aristóteles se la paso peor contigo aquí, seguro que si yo hubiera estado en tu lugar no habría importado tanto.
Temo sonrió con simpatía mientras negaba con la cabeza. -Pienso todo lo contrario, Aristóteles lo ama señor, sin importar nada. Él siempre me cuenta historias, recuerdos en los que usted participa. Créame que lo único que él desea ahora, es que su relación vuelva a ser la de antes- Audifaz aparto la mirada de Temo, él también quería reparar su relación con Aristóteles, era su hijo y lo amaba pero las ideas con las que fue educado no podían salir de su mente de la noche a la mañana. -Se que es difícil, ha sido educado con ideas diferentes. Es claro que no pueda cambiar su conducta y necesita tiempo pero tampoco se aleje de su familia por esto.
-Si, solo necesito tiempo- dijo Audifaz pensando en todo lo que creía y en lo que había estado pasando en los últimos meses.
Temo asintió. -Solo asegúrese de que no sea demasiado tarde.
Audifaz miro al chico antes de darse medía vuelta e irse, tenía muchas cosas en las que pensar. Salió sin dar alguna despedida yendo directamente a casa de su hermano para seguir trabajando.
Temo lo miro irse esperando que esa pequeña charla ayudara al hombre a pensar. Se recostó en la cama mirando el techo, estaba agotado. Primero Diego y luego el padre de su novio. Esperaba que la siguiente visita no fuera agotadora, a ese paso solo faltaba que entrara la señora Imelda. Cerro los ojos dispuesto a dormir un poco.
Se sentía tan relajado y cálido. -Temo- lo llamó una voz con suma ternura y cariño.
Abrió los ojos, todo era blanco. Camino siguiendo la voz que lo llamaba, a lo lejos pudo visualizar una silueta y enseguida sonrió a la persona que lo llamaba. -Mamá. -Amaba soñar con su madre, pues sentía todo aquel amor que solo ella podría brindarle. Corrió a ella para abrazarla. -Mamá.
-Hola mi niño- dijo Laura abrazando a Temo y dándole un beso en la frente.
-Gracias mamá- aun sin apartarse del abrazo.
-¿Eso porque querido?
-Por cuidarme siempre- respondió sonriendo le.
Laura lo abrazó mas fuerte. -Eso siempre voy a hacerlo, siempre voy cuidarte mi niño precioso. Siempre, siempre.
-Te amo mamá.
-Yo te amo más- dijo con amor. »temo« escucharon una voz resonar por todo el lugar. -Debes despertar, te están esperando.
-Si- se separo, tomo las manos de su madre. -Adiós mamá.
Cuando abrió los ojos se encontró con Aristóteles -Hola amor, lamentó haberte despertado. Es solo que...
Temo negó con la cabeza sonriendo -No te preocupes Tahi, entiendo-. Aristóteles aun llevaba puesto su uniforme y llevaba su mochila consigo. -¿Que tal tu día?
-Estuvo bien, aunque sigue siendo aburrido sin ti. No puedo esperar para que vuelvas al escuela conmigo. -Aristóteles sonrió amando cada segundo con Temo.
Unos minutos después la enfermera llego a la habitación con la camida para Temo. Agradecieron su amabilidad y esta se retiró. Antes de que Temo pudiera tomar su tenedor, para empezar a comer la fruta, Aristóteles lo tomo. -Tienes que guardar tus energías, yo te daré de comer.
Temo puso los ojos en blanco pero aun así lo dejo hacerlo. -Esta bien- suspiro.
Aristoteles le dio una gran sonrisa antes de tomar una rebanada de fruta. -Muy bien- entonces empezó a hacer sonidos de de tren y mover el tenedor. -Ahora abre la boca el tren de melón esta a punto de llegar a la estación.
Temo se rió y abrió su boca. Ambos siguieron con su juego hasta que la comida se termino. Aristoteles se quedo un rato mas hasta que la familia Lopez entro por la puerta. -¡Temo!- gritaron los mellizos corriendo a abrazar a su hermano.
Aristoteles se levanto a saludar a Pancho. Luego tomo sus cosas, se acerco a Temo y le dio un beso. -Chiflando y aplaudiendo chamacos.
Lo ignoraron. -Vendré mañana tahi. Te amo.
-Yo también te amo- Aristoteles le dio un ultimo beso en la frente y salio.
Aris caminaba de vuelta al edificio, al llegar a su casa tomo su piano y empezó a tocar. Estaba tan feliz, nada podría arruinarlo. Habia solo una cosa que deseaba y eso era que su padre volviera a hablar con él y lo aceptara. Pero las personas no pueden cambiar su forma de pensar de la noche a la mañana, claro ya habían pasado meses pero su padre podría llegar a ser demaciado terco. Aun no se daría por vencido con él, después de todo era la persona que le había dado la vida, era su padre y lo amaba.
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Hola, volví. Por favor no me maten.
Se que ha pasado mucho tiempo y de verdad lo siento. La verdad es que no estaba de humor para escribir aunque realmente ya tenia mas de la mitad del capitulo escrito.
Espero que les haya gustado. y si tienen alguna sugerencia para el siguiente capitulo lo recibire con mucho gusto.
hasta la proxima bye bye.
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Un mundo de Colores
FanfictionCuando se nace los colores se ven a escala a grises, todo blanco y negro. A lo largo de tu vida las personas que conoces y significan mucho para ti, te dan sus colores segun tu interpretación de ellos. Cuando conoces a tu alma gemela, tu mundo se ll...
