⚜El primer requisito de la inmortalidad es la muerte.⚜
Twilight Fanfic.
Oc
Post Amanecer
Continuación; todos los créditos a su autora original.
|SIN EDITAR|
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-¿A dónde vamos?- pregunté mientras le seguía el paso através del bosque, aun cubierto por la neblina.
-“A una reunión familiar.”- pensó, mientras giraba un poco para ayudarme a saltar un tronco.
-Estoy bien, puedo sola.- rechacé con una sonrisa su ayuda y él me devolvió otra.
La caminata através del bosque era tranquila.
El día ayudaba poco, dado a que las nubes no dejaban que el sol matutino se mostrara por completo. Pero aun así, estar con él, era tener un poco de vida normal y humana. Muy a pesar de que era un lobo.
El bosque estaba tranquilo, lo que me hizo dudar en si estaba siendo controlada y vigilada por el nuevo espía… Fred.
Me coloqué algo tensa al recordar que fue capaz de seguirme, escuchar mi conversación con Sam y los chicos, y encima de todo –y como si fuera poco- contarle todo a Jacob y Edward. Por lo que decidí estar en alerta a su olor, pensamientos y su futuro.
No tardamos mucho en llegar al extremo donde el bosque se unía al mar.
Sus ojos estaban clavados en mi persona al notar mi reacción de sorpresa y sonrió más ampliamente, mientras se colocaba a mi lado.
El olor reinante de aquel lugar era más que claro, estábamos en territorio Quileute. Señaló un punto en la playa y allí, reunidos todos juntos, estaban Sam junto a su amada Emily, Quil con Claire, Paul junto a Rachel, Jared con Kim y, los menos afortunados y sin parejas, Embry, Collin y Brady.
Me giré y lo miré, regalándole una sonrisa en forma de agradecimiento por haberme invitado, el sonrió y asintió, como si hubiese comprendido aquella reacción mía.
Me quite mis zapatillas, sintiendo por primera vez –después de mucho tiempo- el suelo húmedo bajo mis pies y la libertad que me hacía sentir normal. Pero antes de que disfrutara de aquella normalidad, antes de que pudiera sentirme libre y feliz por completa, Fred se apareció frente a mí, cortando mi paso hacia una diversión asegurada.
-Podrías al menos haberle avisado a Jacob que vendrías aquí.- dijo serio y con sus brazos cruzados sobre su pecho. –O al menos, y de última, a mí.
-Fred…- intervino Seth. Los ojos de Fred se posaron sobre el al instante. –Fue mi culpa. Pero ella necesita distraerse un poco. Tanto entrenamiento solo la terminara agotando, más de lo que ya lo está.- su tensión crecía; pero no a causa de la presencia de Fred, se debía más a Sam y a los chicos, quienes no dejaban de mirar a Fred cortando e impidiendo mi avanzar.
-¿Qué haces aquí?- murmuré molesta y con pocas ganas de conocer su respuesta.
-Edward te está buscando.- volvió a mirarme, restándole importancia a lo que le había dicho Seth. – ¿A caso olvidaste lo que le prometiste?- sonrió malicioso.