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Capítulo XIII
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Mi respiración se aceleraba junto con los latidos de mi corazón

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Mi respiración se aceleraba junto con los latidos de mi corazón.

Las paredes del cuarto de baño comenzaron a hacerse cada vez más asfixiantes. El cuarto comenzaba a volverse cada vez más pequeño ante mi desesperación de no saber que hacer.

Todo giraba en torno a Fred.

No hacia otra cosa mas que pensar en él, en su seguridad, en su vida, y que ahora corría peligro. Peligro de muerte.

Mi cuerpo temblo ante aquel pensamiento, haciendo que me levantara del suelo y saliera del cuarto.

-¿Jacob?- lo llamé, solo para asegurarme de que no estuviera en casa. Y lo confirmo el silencio y la obscuridad de la misma.

Me dirigí a la habitación en un movimiento rápido; busque ropa seca, me cambie, ate mi pelo, tome la chaqueta negra con capucha con la que solía salir a correr y con la cual cubrí mi cabeza el día que nos encontramos con los lobos y salí, asegurándome de que nadie me viera.

Mi decisión estaba tomada. Necesitaba saber todo lo que ocultaban. Pero más que nada, necesitaba saber que pasaría con Fred. ¿Qué medidas tomarían ante la evidencia de que había otro vampiro allí?

¡Maldición, Fred! ¡Habiendo miles de humanos de los cuales alimentarte, tuviste que elegir uno de Forks! , pensé mientras observaba y vigilaba cada parte del bosque, siguiendo el inconfundible aroma de Jacob. Pero todo mi accionar fue interrumpido por un recuerdo, haciendo que me detuviera de golpe.

El recuerdo de mi primera casería fue tan doloroso, que me corto la respiración por unos cuantos segundos.

Fue él quien me enseño como cazar, como seguir el aroma y llevarme justo hasta mi presa.

Fue él quien todo este tiempo se encargó de que nada me pasara, de protegerme. De asegurarse de que llevara una vida lo más humanamente posible, sin que nadie supiera mi verdadera naturaleza.

¿Y qué hice yo? Solo ponerlo en peligro, en evidencia ante sus enemigos del pasado. Y todo por mi estúpida obsesión de encontrar a mi hermano.

Cubrí mi cabeza con la capucha de mi chaqueta y comencé a moverme mas rápido entre los árboles. Aun con el recuerdo en mi mente, con el aroma de Jacob en mi nariz, guiándome.

No podía permitir que le pasara algo a Fred. No por mi culpa. No por una estúpida búsqueda.

Si tenía que dejar en evidencia lo que era en realidad, si tenía que confirmar que era yo la acompañante de Fred, lo haría.

【MONSTRUO】Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora