⚜El primer requisito de la inmortalidad es la muerte.⚜
Twilight Fanfic.
Oc
Post Amanecer
Continuación; todos los créditos a su autora original.
|SIN EDITAR|
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Tardé en recuperarme; tuvieron que pasar días hasta que pude sentirme mejor y volver a ser yo misma, tanto física como mentalmente. Y como había predicho, muchas cosas habían cambiado con lo sucedido entre Sam y yo. Cambios en todos los sentidos y formas, pero principalmente en el plano sentimental. Esa parte de mi ya no sería la misma.
Carmen y Eleazar volvieron a su hogar, en Denali, por unos días. Según lo último que Carmen habló conmigo, necesitaba tiempo a solas con Eleazar para revivir el fuego de su amor. Sonreí cuando lo dijo, y no pude evitar sentir un poco de culpa por mantenerlos concentrados en mi, en vez de disfrutar de su relación. Y se lo confesé a Carmen, y ella tan buena y dulce, me contesto:
-Pasamos años juntos, Narel. Y nos agrada ayudar. Eso es algo que no cambiará nunca. Nos hace sentir queridos y en cuenta.- y me regalo una sonrisa maternal, como la de Esme.
En cierta forma, ambas parejas se parecían. Eran todo amor y compresión los unos con los otros, y no parecían temer demostrar ese amor delante de todo el mundo. Y a veces, solo a veces, llegaba a incomodar.
¿Llegaría yo a vivir un amor así? A veces parecía ser que esto sería imposible más que posible. Y lo confirmaba, aún más, el hecho de que estaba rodeada de parejitas felices y enamorados: Alice y Jasper, Rosalie y Emmett, Esme y Carlisle, Edward y Bella, Jacob y Renesmee, Carmen y Eleazar, Paul y Rachel, Jared y Kim, incluso Sam y Emily, ¿Llegaría a encontrar a alguien con quien compartir mi vida? ¿Alguien como yo encontraría el amor? Pensar en esto me deprimía.
Fred también había cambiado. No solo se había vuelto más protector y controlador que de costumbre, sino que también demostrativo con respecto a sus sentimientos. Y lo demostraba con gestos tiernos y caballerosos. Un ejemplo claro fue dos días después de haber despertado; me había preparado un picnic en el bosque –claro que recibió ayuda de Esme y Alice, ya que él no pudo haber armado todo de forma tan tierna-. No hablamos mucho, pero el momento fue relajante. Aunque, constantemente, sentía que alguien nos vigilaba.
Mi rutina también había cambiado. Después del juicio, fui interrogada por los miembros del concejo unas dos veces, y debía pasar tiempo en la reserva para “nutrirme con la vivencia y cultura Quileute” –esto según el viejo Quil-. Pero estar allí no era fácil. Todo allí me recordaba a Sam. Los miembros de su manada aceptaron rápidamente mi presencia allí, solo Jared se mostraba algo receloso a compartir conmigo. Y Paul… bueno… él no dejaba de disculparse por lo sucedido. Después de eso, todos en la reserva se mostraban atentos y amables, incluso Emily. Su trato no había cambiado para conmigo, pero sabía que esto –la pelea entre Sam y yo y el que él se alejara- le dolía, y mucho.
Como dije, muchas cosas habían cambiado. Y aun me sorprendía cuanto. Leah fue una de esas sorpresas cambiantes. Se mostraba tan atenta y buena conmigo de lo que jamás se había mostrado. Supuse que su cambio fue por Fred, y tenía que averiguar si era así. Por lo que decidí visitar a Seth… ¿Quién más que su hermano para decirme que sucedía entre ellos dos?