El panda William Guillermo

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Capitulo 16: El Panda William Guillermo.

POV Wilhem.

Llegamos a Paris, todos empezaron a bajar sus maletas y Twilia seguía durmiendo en el asiento, dormir le había hecho bien ya que tuvo insomnio últimamente, se despertaba cada muy pocos minutos y le costaba mucho dormirse, además está cansada como para ponerse a bajar valijas. Tomé mis dos valijas grandes y oscuras y luego volví por las valijas de ella. Cuando ya todo estaba en el auto que nos esperaba fui en busca de la dormilona.

Toque su hombro para despertarla, pero ella gruñó un poco y volvió a dormirse, me dio mucha ternura y lastima despertarla así que la tome en mis brazos  y ella acurrucó su cabeza en mi hombro y volvió a dormirse, aparentemente olvidando donde estábamos.

En el auto se encontraban Allegra y Elliot que cuando me vieron entrar en el auto se sorprendieron de ver a Twilia encima de mí me senté con ella sentada sobre mi regazo y su cabeza apoyada en el hueco entre mi hombro y pecho.

- ¿Por qué no la despiertas? –preguntó Elliot.

-porque no. Hace algunos días anda con insomnio, y que durmiera es una proeza así que no pienso despertarla ahora, además es liviana, puedo llevarla.

-aw, que tierno –dijo Allegra con las manos al costado de su cabeza que estaba hacia un lado en señal de ternura, con los ojos cerrados por la alegría y una sonrisita boba – para eso te hubiera enamorado cuando te conocí.

Lo dijo como broma, pero yo le dedique una mirada de impaciencia y luego miré a la chica sentada en mi regazo, su expresión era relajada, como la noche en que ella le pidió que se quedara a dormir en su habitación. ¿Y si en verdad estaba enamorado de esa chica? No, no podía gustarme Twilia, ¿Por qué? Ni yo sé el porqué no, pero no quería enamorarse. Se imaginaba como sería un futuro en el que por alguna rareza ambos se gustaran y fueran pareja, era raro. Bastante raro.

POV Twilia.

Era semi consciente de que los brazos delgados pero fuertes de Wilhem me rodeaban para que no cayera con el movimiento que había. Abrí ligeramente los ojos y vi a Wilhem mirando por la ventana, pero volví a dormirme en ese instante con una sonrisa inconsciente en el rostro.

Desperté en una habitación con dos camas de una plaza, la otra estaba vacía. Toda la habitación era de un estilo minimalista y moderno en color blanco, negro, distintos todos de turquesa y verde claro. Mis valijas estaban al pie de la cama y yo estaba perfectamente tapada, mi campera y zapatos estaban acomodados y en la otra punta de la habitación se encontraba Wilhem leyendo un libro.

-al fin despiertas Twi, no te desperté yo mismo porque estabas con pachorra –dijo él dulce pero graciosamente.

-ok. ¿Dónde estoy? –dije olvidando todo.

-en una de las habitaciones de la casa de los Cold, espero que no te moleste dormir en la misma habitación que yo, es que Allegra nos acomodó así ya que yo soy el que suele recurrir por tus pesadillas. –dijo algo avergonzado de tener que decir las razones.

-Wilhem, creo que es medio tarde para preguntarme si eso me preocupa, aunque sea la misma habitación hay camas diferentes, y ya hemos dormido juntos –oh por dios… ¿Por qué dije eso? –amh, quiero decir… cuando tuve pesadillas y eso… -mi cara estaba caliente y la de él algo roja, pero se disimulaba por el bronceado de su piel.

-¡ah! Sí… bueno, no importa. Bajemos a comer, dormiste bastante…

-¿eh? ¿Qué hora  es?

-pues… ahora mismo son casi las doce, con la diferencia horaria de seis horas entre Estados Unidos y Francia cuando salimos de allá acá era medianoche, con eso llegamos cuando acá eran las ocho treinta de la mañana, ya son las doce menos diez del mediodía… pensaba despertarte dentro de unos minutos.

1-Astoreth: El Imperio de los Mestizos®Donde viven las historias. Descúbrelo ahora