Capítulo 26: Planes.
POV Twilia.
Desperté en un estado deplorable, apenas he dormido durante la noche, en mi mente circundan constantemente pensamientos ajenos a mí, los de Layna, los de Wilhem, Allegra y Elliot. Incluso los de Nébula.
Desconfianza, temor, dolor, tristeza, preocupación…
Las mentes son difíciles, una persona apenas puede lidiar con la suya como para lidiar con otras. Me levanté de la cama y me dirigí al armario, me vestí con los habituales pantalones negros ajustados, una remera de tirantes y encima un delgado saco de lana gris, luego por último las zapatillas negras de entrenamiento.
Me dirigí al lavabo e intenté mejorar un poco mi horrible aspecto
Me han visto peor… he tenido ojeras muy seguido.
Sí, realmente es perturbador que seas tan ojerosa niña.
-Agh, eres lo único que me faltaba ¿sabes? No me encuentro de humor. –noté la sensación de desilusión ajena a mí, siempre siento lo que siente la Voz.
Salí de mi habitación y bajé las escaleras hacia el comedor, allí ya se encontraban casi todos menos Allegra, que llegó poco después con un aspecto casi tan deplorable como el mío.
Allegra pálida. Elliot sin brillo en sus ojos. Wilhem perdido en su mente. Yo, ojerosa, pensativa y ausente.
-Lo sentimos por el problema anoche en su baile señorita Scott, esperábamos que nadie hiciera bromas esta noche. –dijo la reina seriamente, el rey asintió.
-Realmente no me molesta. –conteste cortante ¿Broma? ¿Mi hermana es una broma? –en realidad disfruté del baile, muchas gracias. Me gustaría preguntarles algo…
-Lo que desee señorita, si podemos se lo contestaremos con todo gusto. –dijo el rey Carlos, claro sin esperar lo que le preguntaría unos segundos después.
-¿Qué planean para la guerra? No quiero ser irrespetuosa, pero le rogaría que no me mienta ya que sé cuando lo hace. –dije calmada. –no leo su mente, no soy tan entrometida, por eso se lo pregunto, me sentiría mejor sabiendo las cosas de un modo normal y lo mas humanamente posible.
-En vista de que lo puede saber de todas formas le diré esto. La guerra comenzará tarde o temprano. Los hijos de Azaziel tienen un arma poderosa al igual que los hijos de Axariel. Están empatados en cuanto a poder, y sus ejércitos son muy fuertes, al igual que el nuestro.
-Bien, ahora dígame esto: ¿Qué hará con nosotros? –en ese momento toda la mesa me miró directamente, el rey se quedó como piedra y abrió la boca sin emitir palabra. –Perdone si fui irrespetuosa, pero en realidad pienso que usted en mi lugar también querría saber cómo lo emplearan en una guerra.
-No le mentiré, prefiero decirlo de frente. Usted y Wilhem Lockhart son la delantera de nuestro ejército, con sus dones podemos dar de baja a la mayoría de los ejércitos de forma rápida, sin herir a los nuestros. –dijo rápidamente, como si hablara de un juego de muñecas.
-Me retiro. –dije yo cortante luego de su corto discurso de guerra.
Cuando me dirigía a mi habitación salió del comedor Mathew.
-¿Qué sucede? –dijo preocupado.
-¡Oh, nada! ¡Solo que tu padre quiere usarme como un juguete para sus fines! Él no me controla. Y sabe que no lo hace, ya cumplí los diecisiete. Y no permitiré que controle mi poder mediante su estúpido ritual, dile si quieres. También aclárale que no estoy dispuesta a ser el frente en una batalla a la cual no pertenezco ¡díselo! ¡¿Qué más da?! –dije furiosa. Luego me di la vuelta para seguir caminando, pero noté su mano en mi hombro, levanté mi mano y la apreté, luego lo vi, estaba completamente tieso, controlo completamente su mente, no puede mover ni un musculo sin mi permiso.
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1-Astoreth: El Imperio de los Mestizos®
FantasyÉste es un mundo en el que creemos lo que vemos, en el cual nos sentimos seguros bajo una realidad. Pero todo es mentira, hay más que ver, más que aprender, y mucho más de lo que creemos. Twilia Scott descubre ésto cuando despierta en un extraño lug...