Capítulo XI. - Infancia.
―Si pudieras volver al pasado y pasar un tiempo con tu yo de niño... ¿qué le dirías o qué harías?
―Yo... probablemente haría reír a ese niño lo más que pudiera...
~♡~
Sora estaba plácidamente dormido sobre su escritorio, Roxas lo estaba mirando detenidamente, era la hora del receso y los chicos los estaban esperando, y su debate era si despertar o no al pequeño que se veía tan relajado.
Se quedó así un rato, al menos hasta que uno de sus compañeros le avisó que alguien lo buscaba, al mirar a la puerta, hizo un gesto, casi de burla.
―¿Hoy no van a venir?― gruñó un poco, aunque al final rió y se acercó.
―Si miras bien... hay una pequeña razón por la que no vamos, Riku.
El albino levantó una ceja, dirigiendo luego su vista hacia el chico castaño, suspirando y luego, sonriendo de forma leve.
―¿Otra vez?
―Lleva toda la semana así... además viene más cansado de lo habitual.
―Será que se está esforzando demasiado para los exámenes, podrías aprender de él.― se burló.
―Hey, saco buenas notas.
―Y yo repruebo todas las materias.― comentó con ironía. ―De cualquier forma, hay que despertarlo, tiene que comer algo.
―Supongo que tienes razón.
Riku se acercó más al castaño, moviendo suavemente su hombro, no quería despertarlo de golpe y asuatarlo, aunque resultó en vano.
Sora abrió los ojos con cuidado, aún con todo el sueño en su sistema, la vista borrosa le jugó una mala, muy mala pasada.
Solo vio el cabello albino, y quizá por la sombra que éste generaba, notó el tono de piel de su amigo más oscura de lo que realmente era.
Se sobresaltó de modo que llamó la atención de los pocos que quedaba en el salón, se había caído de la silla, golpeando su cabeza contra la pared, aunque como si no importara, solo se cubría con ambos brazos, jadeando suavemente.
―Lo siento, lo siento, lo siento...― se disculpó una, y otra vez.
―Hey, Sora, tranquilo... somos nosotros.
―Cálmate, Sora, ¿estás bien?
Tanto Riku como Roxas se habían acercado al chico, quien a penas bajó sus brazos, con miedo. Miró a sus costados, notando que a quienes había visto eran en realidad ellos.
Suspiró pesadamente, dejándose caer un poco contra el más alto de los tres.
―Lo siento... sobrereaccioné...― murmuró, frotando su cabeza en la zona que había golpeado.
―No te preocupes... ¿te encuentras bien?― cuestionó Riku con obvia preocupación.
Sora solo asintió, con ayuda de Roxas se puso de pie, un poco mareado por el golpe, tardó unos segundos en acostumbrarse a estar de pie, pero luego de eso solo comenzó a caminar hacia la puerta en compañía de los otros.
ESTÁS LEYENDO
You're perfect
FanfictionSora es un omega. Por desgracia para cierto castaño, nació en una familia que repudia a los omegas, razón por la que desde su primer día de vida ha estado las consecuencias de pertenecer a dicha casta, y todo ha ido peor al enterarse que no "sirve"...
