Capítulo V.

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Capítulo V. - Sentir.

Quizá lo más desesperante que pueda ocurrir cuando recién conoces a alguien es que no puedes saber qué le ocurre siempre, y ese era el caso de un grupo de amigos.

Sora estaba nervioso, pero no sabían porqué, no se los contaba, y de hecho parecía ni siquiera saber el porqué estaba así exactamente.

El chico se irritaba fácilmente, era complicado saber qué temas podían o no tocar sin que pareciera querer quebrar en llanto, tenía la mirada perdida, y cuando por fin la enfocaba en algo se agarraba la cabeza y desordenaba su cabello, soltando quejidos inentendibles para cualquiera que no sea él mismo.

Roxas intentaba hablar con él, y aunque hasta el momento era el único que podía acercarse sin que el castaño huya de él, al poco rato se disculpaba con excusas baratas y se iba a saber quién sabe donde antes de poder siquiera preguntarle cómo estaba.

En parte el grupo quería no sentirse tan afectado, es decir, recién lo conocían, y aunque querían hacer su buena obra y ayudar, era él quien no se dejaba, por lo que no había mucho que podían hacer. Por otra parte, ese niño se había colado en sus vidas demasiado rápido como para no sentirse mal por él más allá de una simple empatía.

Así que ahí estaban de nuevo, intentando ver la forma en la que podrían acercarse a él sin que se escape de ellos por... a saber qué.

―Chicos... esto es demasiado, Sora lleva casi una semana evitando cualquier tipo de contacto, en clase se alteró solo porque un maestro le tocó el hombro.― Roxas comentó un detalle nuevo, cosa que no hizo más que preocuparlos a todos.

―Intenté preguntarle si quería ver una película con nosotras, pero antes de terminar de hablarle se disculpó y se fue.― Xion suspiró pesadamente.

―Hasta ahora solo habla con Roxas, y la única persona que podría saber qué le ocurre no vino en toda la semana tampoco.― esta vez fue Riku, algo irritado por todo eso.

―Es verdad, Xehanort está de viaje, y es el único que podría decirnos si sabe algo de Sora.― esta vez fue Kairi quien suspiró.

―¿Creen que sea por eso que está tan irritado? ¿Que Xehanort no está cerca? Es demasiado apegado a él.― Naminé se encogió de hombros, intentando razonar.

―No es la primera vez que él no está por días, y nunca se puso de esa forma... no se si sea eso.― nuevamente fue Roxas el que habló.

Mientras intentaban debatir que ocurría, Ventus miró un poco hacia la reja que separaba la azotea de la nada hacia el suelo, se acercó con cuidado y solo dirigió si vista hacia un joven de cabellos castaños.

Sora estaba leyendo un libro en un punto del lugar que, a menos que se lo mirase desde arriba, probablemente no se note que estaba allí.

Él había conseguido acercarse lo suficiente para comentarle sobre aquel pequeño escondite, por si quería estar solo, ya que era muy poco probable que alguien lo encuentre ahí, al menos sabía ahora que sí lo había escuchado.

―Chicos... no creen que quizá el esté...― la voz de la pelirroja sacó al rubio de sus pensamientos, volviendo a voltearse hacia el grupo.

―¿No se debería notar?― Saix rápidamente entendió a lo que se refería.

―No lo creo... hay medicamentos suficientes... aunque suelen causar efectos secundarios― Ienzo comenzó a pensar, encontrándole quizá más sentido del que debían. ―Entre ellos puede estar...―

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