Capítulo XIX. - Tiempo.
Sin darse cuenta, tres meses pasaron.
Tres meses, y desde entonces, todo ha ido mejorando de a poco.
Muchas cosas aún eran complicadas, llevaría tiempo solucionar todo, pero era algo que se esperaban, pero a pesar de ello, el desarrollo y avance de Sora tenía orgullosos a todos.
Había superado en gran medida su dependencia de los medicamentos que tomaba, el psiquiatra al que consultaba le había dado el visto bueno para dejar por fin los antidepresivos. Se atrevió a hablar sobre los chicos que lo molestaban en la escuela, solucionando también ese problema de una vez.
Aún su salud era algo delicada, pero, igual había mejorado bastante, comenzando a regular su peso, además de controlar la anemia que, sin saber, se había presentado. ¿Cómo era posible si iba a tantos médicos? Ni idea, no se lo explicaban, pero al menos ya no era motivo de preocupación.
Los ataques de pánico y pesadillas aún podían surgir de la nada, a veces desencadenados por algo, a veces sin previo aviso; pero eran en menor cantidad, al menos eso le ayudaba a relajarse... pero, la verdad sea dicha, eso nunca iba a terminar.
Los médicos... no, todos, estaban sorprendidos por las reacciones de Sora, la forma en la que podía actuar como un chico normal a pesar de todo lo que había sufrido mil y un veces. Sí, los trastornos eran la prueba de que no todo estaba bien, pero, aún así era sorprendente su forma de reaccionar, uno hablaba con él, y si no sabía de su pasado, probablemente nunca se lo esperaría.
No les gustaba, pero quizá el que se lo hayan inculcado como "algo normal", junto con su inocencia, lo que le permitía tener una estabilidad emocional, no era algo bueno, pero quizá, sea la mejor forma.
Era doloroso, pero era la realidad, Sora nunca podría olvidar su pasado, podía mejorar, podía superarlo, de hecho, lo estaba haciendo con una velocidad que era digna de admirar... pero, eso siempre estaría ahí.
Era el castigo que debía pagar por un error que no cometió.
Pero, él estaba... "bien" con eso.
~♡~
―¡Cuidado!
Squall se volteó rápidamente al oír el grito y, soltando por momento las sábanas que tenía en manos, atrapó en sus brazos al chico castaño, quien había dado un salto para bajar las escaleras como... casi todos los días.
―Wow, ¿cuál es el apuro, Sora? Vas temprano.
El chiquillo solo soltó una pequeña risa, la cual se le contagió al adulto, lo abrazó y luego lo bajó al suelo, volviendo a recoger lo que había tirado hace un instante.
―Lo siento, pero acordamos con Riku ir a desayunar antes del instituto.
―Ya veo.
Solo sacudió el cabello de su, bien sea dicho, hijo, volviendo a caminar.
―Espero que ese "Riku" te esté cuidando bien.
Sí, no podía evitar actuar así, aunque quizá ese se debía a que él sabía del tipo de relación que tenían Sora junto con su amigo albino.
―¡No seas así! ¡Si tú ya lo conoces, papá!
De inmediato, Sora se cubrió la boca, pegando un pequeño brinco. Squall igual se quedó quieto, volteándose a ver al castaño que ahora estaba completamente ruborizado.
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You're perfect
FanficSora es un omega. Por desgracia para cierto castaño, nació en una familia que repudia a los omegas, razón por la que desde su primer día de vida ha estado las consecuencias de pertenecer a dicha casta, y todo ha ido peor al enterarse que no "sirve"...
