Capítulo XIV. - Llanto.
Corazón amargo.
¿Qué dice el cielo...
que todo lo puede ver?
¿Alguna vez habrá visto algo...
que no quería conocer?
Me pregunto si alguna vez...
alguien habrá pensado en él.
Ha estado ahí por siempre,
ha visto de todo en su haber,
pero aún así no nos ha dejado...
Nunca nos ha abandonado.
No todo ha sido bello,
eso es algo que sabemos.
Nos ha observado crecer,
pero también nos ha visto perecer.
Nos ha observado cuidar de algo,
así como nos ha visto asesinando.
Me deja un sabor extraño...
Si pudieramos preguntarle...
Si pudieramos saber como se siente...
Tantas veces que ha llorado...
Tantas veces que ha gritado...
Quizá sea lo más brillante...
Quizá sea de lo más oscuro...
Pero aún así no entendemos...
¿Cómo sería su corazón?
Probablemente... amargo.
~♡~
Una vez más ahí estaba, mirando perdido hacia la nada mientras permanecía sentado en su cama.
Otra noche en la que no había podido conciliar el sueño, las ojeras bajo sus ojos eran testigos de ello. Ni siquiera las pastillas parecían hacerle efecto.
Se tiró sobre el colchón y dirigió su vista hacia el techo, soltando un suspiro de esos que dicen que llevan parte del alma consigo. En ese momento eso no sonaba tan mal.
Se removió un par de veces, no tenía ganas de ir al instituto, pero sabía que no podía faltar. Su promedio había estado bajando, y no podía arriesgarse a perder la beca que lo mantenía ahí estudiando.
Se levantó con pereza y bastante torpeza, incluso llegó a caer al suelo por no poder mantener el equilibro sobre sus temblorosas piernas.
El piso estaba frío, le resultaba agradable... pero se levantó tras asegurarse que no se había lesionado, al menos no más de lo que ya estaba.
Se metió a bañar antes de ir a comer algo, aunque la simple idea de ingerir alimento le causó náuseas, no podía permitirse bajar más de peso, sabía que eso no mejoraría nada.
Observó los moretones de su piel, la mayoría no sabía de dónde habían salido, ni mucho menos desde hace cuánto estaban ahí, pero para ser honesto, a él poco le importaba.
No es como si pudiera romperse más de lo roto que ya estaba.
Miró hacia el espejo una vez acabó su ducha, vio su rostro amarillento, quizá estaba comenzando a volverse anémico, iría al doctor luego de clases, aunque no sabía si valía la pena cuidarse, lo haría para no tener que preocupar a nadie.
ESTÁS LEYENDO
You're perfect
FanfictionSora es un omega. Por desgracia para cierto castaño, nació en una familia que repudia a los omegas, razón por la que desde su primer día de vida ha estado las consecuencias de pertenecer a dicha casta, y todo ha ido peor al enterarse que no "sirve"...
