Capítulo 15. Ave.

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--¿que hay de comer?
--curry picante.
--¿con arroz?
--obviamente.

Por alguna extraña razón ya no era lo mismo, quería seguir pero era incómodo.
Salió de inmediato de la casa con la tonta excusa de "olvide algo en la jefatura", había dejado al rubio sólo en la cocina quien únicamente comenzo a comer solo en la cocina.

Zoro no entendía lo que ocurría, en un inició estuvo satisfecho con tenerlo, hacerlo suyo y poder verlo a los ojos, saber que estaría a su lado siempre...era lo que más le hizo feliz pero, por alguna extraña razón, con el paso del tiempo todo aquello se iba desmoronando, quedando todo lo que sentía en la nada, como si todo aquello fuera inútil.

Tenerlo entre sus manos, deseaba cuidarlo, protegerlo de todo, como a una dulce y elegante flor.

Se dice que las rosas son las flores más delicadas del mundo, necesitan un cuidado especial para poder tenerlas, eso era Sanji, una bella rosa la cuál debía proteger, si llegaban a liberar a la familia criminal seguramente aquella mocosa lo buscaría para poder manipularlo, como lo llevó haciendo durante años.

Pero, tenerlo entre sus manos ya no era protegerlo, haberlo encadenado, ocultarlo incluso de la luz del sol...estaba marchitando aquella rosa, estaba matando a Sanji. Quería tanto congelar el tiempo para tenerlo, sólo para él...se dio cuenta demasiado tarde.

Algo perdido y desorientado se llevo las manos al rostro tallando sus ojos, le estaba dando demasiadas vueltas al asunto, pero ¡no podía evitarlo! Incluso, en esos momentos, las palabras de Sabo resonaban en su cabeza, de forma inconsciente el rostro del padre del rubio fue tallada frente a él, ¿estaba llorando? Si, Zeff llevaba llorando desde que su hijo fue robado, podía verlo en lo rojo de sus ojos y en la hinchazón de los parpados, en más de una ocasión escuchó cuán rota se volvía su voz, incluso iba a llorar frente a Roronoa, de no ser porque intervino Sabo.

Dios, se estaba volviendo un monstruo pero, no quería dejarlo ir, no podía.

Lo amaba.
Lo amaba demasiado.
El amor a primera vista siempre le pareció algo estupido pero, en cuanto miro aquellos orbes marinos y esa sonrisa brillante quedo cautivado a tal que lo buscaba, iba a diario prácticamente para poder oír solo, solo...por un momento su voz.

Si lo dejaba ir, todo se perdería.

¿Porqué Sanji tenía que ser como un ave que buscaba con desespero la libertad? Era una molestia eso.

Arrest Rose. [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora