Desperté por la madrugada, después de una tarde y una noche llenas de acción, risas y cariño. En cuanto abrí los ojos, me di cuenta de que Vassilis no estaba conmigo; había sacado el PlayStation a la sala y se encontraba ahí, jugando a las tres de la mañana.
—¿Acaso nunca duermes? —le pregunté tallándome los ojos mientras salía de su habitación.
—Soy prácticamente un búho nocturno; pero sí, de repente duermo...
—Siempre que despierto, tú ya estás levantado...
—Es que, realmente, cuando estoy contigo finjo dormir para que tú duermas; porque sé que dormir para ti es importante.
—No es que dormir sea importante para mí, más bien es algo natural. ¿Nunca te cansas?
—Sí, pero me recupero rápido; no tengo tanta necesidad de dormir. Escucha, ve y duérmete —decía poniéndose los manos libres—. Yo voy a estar aquí jugando un rato... Estoy jugando con mis amigos de Grecia.
—De acuerdo —dije dirigiéndome a su habitación.
Cuando llegué a la cama y me acosté, algo era distinto. Me preguntaba si Vassilis nunca sentiría suficiente paz para dormir, o cansancio; pero era tierno que me dijera que regresara a dormir... supongo. A veces lo escuchaba hablando su idioma mientras jugaba, y su risa me hacía sentir tan bien a pesar de estar a lo lejos. Y entonces me pregunté: "¿Cómo habría sido Vassilis de joven?".
En la mañana volví a despertar y, esta vez, Vassilis sí estaba a mi lado. Tenía los ojos cerrados, pero su respiración no era profunda; me imaginaba que simplemente estaba descansando, pero sin estar dormido.
—Hey —dije sutilmente.
—Hey —respondió volteando a verme y sonriendo—. ¿Lista para empezar el día?
—Sí. ¿Quieres hacer algo hoy?
—Hay una cosa que quiero hacer y una cosa que decirte. Este fin de semana fue muy bueno, y otra vez tengo miedo de salir lastimado cuando me vaya...
—¿No pudiste dormir por eso?
—No, en realidad no puedo dormir porque no puedo dormir. La cuestión es que no puedo permitir que esta situación me dañe demasiado; porque tú eres importante para mí, pero a mí me amo. Y hasta ahora, yo soy primero y siempre seré primero...
—Ya vas de nuevo con tus miedos. No te comprendo, pero te respeto en tu pensar.
—Gracias por respetarlo; a cambio, te daré una sorpresa esta semana —comentaba levantándose.
—¿Qué es?
—Ya te dije que tienes que ser paciente. No tiene ningún sentido llamarle sorpresa si te digo qué es...
—Sabes que me molestan mucho los misterios y las sorpresas, prefiero saber qué es...
—¿Preferirías que te contara el final de la película antes de que la vieras?
—¡Pues sí!
—No, porque entonces qué sentido tendría que fueras a verla si ya sabes el final —respondía confundido.
—Para mí, sí lo tiene; lo disfrutas más porque ya sabes qué va a pasar y no te estás preocupando. O también, puedes saber si vale la pena ir a verla realmente o no.
—Estás loca —decía riéndose—. Venga, vamos —añadió jalando levemente mi brazo.
Cuando caminábamos hacia la sala para desayunar algo antes de partir, Vassilis pasó a caminar por enfrente de mí. Llevaba un pans gris y sus pies estaban descalzos. Se adelantó para mostrarme que ya tenía las cosas preparadas y me puse a pensar que, tal vez, de nuevo era yo quien estaba recibiendo todo. A Vassilis le gustaban las sorpresas y tal vez era el momento de preparar alguna; pero por más que pensaba en qué tipo de sorpresa darle, no se me ocurría ninguna. Algo que de verdad pudiera lograr un impacto en él, ya que, siendo sinceros, yo soy más fácil de sorprender.
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2. Último Plan ©
RomanceAutor: Makayla Dorvillers Portada: Imagen humana generada con inteligencia artificial (Gemini). Edición y composición gráfica realizadas en Canva. © 2026 Makayla Dorvillers. Todos los derechos reservados Saga: Conspiración Espiritual Número: 3 03/0...
