Vassilis
Cuando Vassilis vivía en Grecia, a la edad de quince años, sus intereses eran básicamente su educación y los videojuegos. Era una pequeña rata de biblioteca que pasaba su tiempo estudiando sobre su propia cultura y la externa. Siempre fue fan de las asignaturas de geografía e historia. Cada vez que los maestros introducían un nuevo tema, Vassilis ya tenía conocimiento previo sobre él. Mientras otros muchachos de su edad salían a fiestas, Vassilis consideraba ese tipo de comportamiento algo primitivo e inútil.
Practicaba baloncesto; era de los mejores en ese deporte, al grado de llegar a ser capitán del equipo de su escuela. Vassilis era un joven apuesto y misterioso, pero muy soberbio, y eso alejaba a muchas de las personas que intentaban acercarse a él. Además, realmente no tenía intenciones de socializar con nadie... hasta que llegó una chica nueva a su salón.
Generalmente, las mujeres le parecían aceptables a los ojos de Vassilis, pero esta chica en especial tenía algo distinto. Su cabello ondulado y castaño, que caía en cascada a través de su coleta; sus ojos negros y sus labios gruesos; además de su increíble personalidad y seguridad, hacían que no pudiera pasar desapercibida ante sus ojos. Su nombre era Malva.
Aquel día en que comenzó su historia, Vassilis se encontraba en la biblioteca después de salir de su práctica de baloncesto. Esa noche se vería con sus amigos para jugar videojuegos, pero no contaba con que un acontecimiento totalmente nuevo estaba a punto de cambiar su vida.
—Hola, Vassilis. Mi nombre es Malva —decía discretamente, sentándose a su lado—. ¿Es verdad que eres bueno para el inglés?
Vassilis se quedó petrificado al ver a Malva sentarse ahí; llegó a pensar que ese era su primer encuentro con una mujer que no fuera de su familia y que, además, fuera de su agrado.
—Escucha, necesito ayuda, pero necesito que sea entre nosotros —continuaba hablando sin recibir respuesta—. ¿Podrías ayudarme con la clase? Necesito que me pases las tareas...
Vassilis se sorprendió mucho al escuchar tal cosa; entonces le pareció muy tonta, aunque no por eso dejaba de parecerle bonita. Él no dijo nada, pero ella le sonrió, asumiendo su respuesta.
—Mañana te veo en clase, guapo —concluyó, guiñándole un ojo y levantándose de la mesa donde estaba sentado Vassilis.
Vassilis dejó el libro que había tomado y se dirigió a su casa para ver exactamente qué era lo que la chica necesitaba. Cuando sus amigos llegaron, los recibió, pero en esa ocasión él se quedó fuera del juego.
—¿No vas a jugar, Vassilis? —le preguntaba uno de sus amigos.
—Tengo algo que hacer hoy, jueguen ustedes.
—¿Qué sentido tiene que hayamos venido, entonces?
—Son mis asuntos —respondió cortante.
—¿Esto tiene algo que ver con la chica nueva? Se nota que te gusta; siempre te le quedas viendo y ya empieza a haber rumores...
—¿Rumores? —preguntó nervioso.
—Dicen que te gusta, y por tus nervios veo que es verdad...
—¿Y ella qué opina?
—No lo sé, pero podría investigar.
—¿Me harías ese favor? —preguntó serio—. Ella me ha pedido un favor, pero no sé si valga la pena hacérselo.
—De acuerdo, mañana nos vemos en la práctica y te cuento todo lo que haya investigado.
Al día siguiente, Vassilis cumplió con Malva. Llevó su propia tarea y la de ella; había cambiado la caligrafía para que su maestro no se diera cuenta. Se la pasó antes de clase y el resto del día no volvieron a cruzar palabra, aunque ella, a veces, lo volteaba a ver y le sonreía discretamente. Vassilis decidió tomar sus cosas al terminar las clases y dirigirse al entrenamiento. La vida de Vassilis era tan simple hasta entonces, y él valoraba mucho esa paz que vibraba alrededor de él... hasta ese día.
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2. Último Plan ©
Storie d'AmoreAutor: Makayla Dorvillers Portada: Imagen humana generada con inteligencia artificial (Gemini). Edición y composición gráfica realizadas en Canva. © 2026 Makayla Dorvillers. Todos los derechos reservados Saga: Conspiración Espiritual Número: 3 03/0...
