Capitulo 5. Oye, Vassilis...

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—Sí, disfruto hacerla de pedo —dijo llevándose un cigarro a la boca—. No te diré que no; de alguna manera eso era algo que no me gustaba de Geoffroy. Por más que intentaba provocarlo para que peleara conmigo, él nunca se prestó. Siempre me dejó con las ganas de discutir con él.

Pasaba el tiempo y Pierre comenzaba a desesperarse; no nos traían la cuenta, no nos daban la cerveza para llevar; así que comenzó a fastidiarse.

—Si me acabo mi cigarro y no traen la cuenta, voy a hacerla de pedo —comentó—. La cerveza se enfría, no les cuesta nada venderla a otra mesa; es fácil deshacerse de ella.

—Lo sé, pues sí. Ve y ármala de pedo de una vez.

—¿En serio? —preguntó incrédulo.

—Sí, ve y diles.

—No quiero que pienses que soy un cabrón porque no lo soy. Pero siempre tienes que aprender a mostrar los dientes para que no abusen de ti —dijo apagando su cigarro—. De acuerdo, vuelvo ya.

Cuando lo vi marcharse de la mesa para reclamar, pude analizar dos cosas: 1. El signo Aries es igual aquí en México que en Francia. 2. Los franceses son nalgones, o al menos los que he conocido.

Pierre regresó a la mesa con una sonrisa cínica en el rostro y un pedazo de papel en las manos.

—He logrado que la saquen; les dije sus cosas y se las armé de pedo. Incluso conseguí la clave del wifi.

Al final de esa pequeña reunión, quedamos de seguir viéndonos más adelante. Nos despedimos de doble beso, un abrazo y nos fuimos. Pierre era muy agradable, pero había algo en él que no me terminaba de gustar del todo. Sin embargo, de cierta forma todo tenía sentido: si es verdad que las tentaciones provocan emociones negativas y las señales provocan emociones positivas, era más que claro lo que tenía que hacer.

La cerveza comenzaba a hacer efecto; manejé a casa un poco borracha con mis intermitentes prendidas para que la gente tuviera cuidado y pensara: "Algo anda mal con ese auto", alejándose del mío. Llegué a casa, ¡y encontré a mi mamá viendo "Mamma Mia!", cuya filmación fue llevada a cabo en una pequeña isla de Grecia! Nada, solo la cereza del pastel. Ya me había quedado claro, Señor Universo. Ya sabía lo que tenía que hacer.

Después de unos años, la enseñanza de mi amigo tenía sentido. Si lo analizaba de nuevo, si en verdad las tentaciones generan emociones negativas y oscuras y las señales generaban emociones positivas y llenas de luz, bastaba con concentrarse y analizar qué emociones sentía con las cosas griegas que me invadían... y con mi convivencia con Pierre; la respuesta era obvia.

Al llegar a mi habitación, me puse a pensar sobre mis cursos de espiritualidad que he tomado y lo que he aprendido ahí. Si hablamos de espiritualidad, existen tres tipos de almas en relación a parejas. Las almas kármicas, que son las que tienen conflictos sin resolver desde otras vidas y quedaron muriendo con rencor; y al trascender siguieron sin sanar ese dolor. Por eso, a estas almas se les da la oportunidad de volver a la tierra y pagarse ese dolor hasta que estén compensados. También existen las almas dhármicas, que según entiendo nacen para ser unidas en parejas y juntos, con ambos dones, crear algo que ayude a la humanidad para pagar algún acto que antes causó mucho dolor a la misma. Y finalmente, las almas gemelas.

Las almas gemelas son divididas desde su primera vida para que ambas, en su propia vida, creen sus experiencias y aprendizajes. Estas almas no se encuentran ni conectan hasta su última vida, en la cual, al trascender, se vuelven uno mismo: la perfección.

También según la espiritualidad, si lo creo, lo estoy creando; por lo que, si creo que solo tengo un alma gemela, así será. Sin embargo, si tengo una mente próspera no solo tendré una, sino varias. Tal vez por eso me gusta la espiritualidad: son varios caminos para llegar a una meta; tú decides qué camino te gusta más.

2. Último Plan ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora