Nómada

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Ella camina.

Ella ama.

Ella llora.

Ella respira hondo.

Ella sigue caminando.

Ella prefirió ser asi.

Ella no concibe otra forma de vivir.

No es que le tema a estar quieta.

Pero nunca ha tenido un lugar al cuál llamarle hogar.

Quizá, algún día, encuentre un buen espacio para descansar.

Para amar.

Para sonreír.

Para perder el aliento.

Para quedarse.

Para siempre.

Hablemos con el corazónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora