Despierto y no está, miro mi alrededor y no encuentro su ropa ni algún rastro de ella, ¡Rayos! ya sé lo que se siente que se vayan y te dejen sin explicación alguna. Observo el techo y pienso en todo lo que sucedió ayer, definitivamente el morbo me pudo, el simple hecho que sea mi amiga de la infancia me hizo querer hacerla gritar, la verdad ella siempre me ha atraído, pero jamás se me ocurrió que sucedería algo, ni lo mas mínimo. Bueno a levantarse que es un día nuevo y muero de hambre, salgo y para mi sorpresa veo a Nela cocinando, no esperaba verla aquí, pensé que se había ido, y con esta cara de loco que cargo peor no podría ser ¡Qué Pena! Creo que mejor me regreso.
— ¡Buenos días! — Dice Nela al mirarme.
— ¡Buenos días! ¡No esperaba verte esta mañana, pensé que te habías ido!
— Sí Eso iba a hacer, pero me dio flojera salir, además aquí tienes todo lo que pueda querer, ¿Por qué no comer aquí? al fin y al cabo se supone que me quedaría el fin de semana. — Dice con una sonrisa.
Pero ¿Qué rayos sucede? No entiendo, seguiré la corriente como si nada fuera pasado.
Ella se inclina para buscar unas cosas en el estante y se puede apreciar que debajo de su bata de baño no carga ropa interior. ¡Uuuuff! ¿Cómo fingir que nada ha pasado con esos glúteos tan hermosos y bien formados? Puedo hacer como que no pasó nada, pero no olvidaré lo que sucedió, ni, aunque me apliquen el neutralizador de memorias de los Hombres de Negro.
— Por supuesto, mi casa es tu casa, y ¿Qué desayunamos hoy?
— Pan tostado con tocino, huevo frito y café con leche.
— ¡O wow! Me agrada, ojalá y así fueran todos mis días.
— Espero que te lo comas todo, si no tenemos problemas. — Mientras ríe y pone el plato en la mesa.
Una vez desayunados, lavé los platos, es lo mínimo que podía hacer, al finalizar me observa y diceː
— Son las 11:00 de la mañana ¿Qué te gustaría hacer?
— ¿Qué te parece si te presento la ciudad? Después de todo solo hemos ido a lugares puntuales nada más.
— ¡Vale! Me agrada la idea.
— ¡Perfecto! Hoy seré tu guía.
Vamos en mi auto que es el malcriado de la casa, no se come dentro de él, lo llevo a lavar una vez a la semana, y tiene todos los repuestos al día, siempre huele bien, me encanta salir, más cuando voy de paseo por la ciudad y al lado de esta hermosura como que se ve mejor.
— A 50 metros gire a la derecha para invitarle a su compañera una bebida, la pobre tiene sed. —Agrega Nela imitando la voz de "google maps"
— ¿Qué? No, no girare a la derecha — Mientras suelto una carcajada.
— No discuta con su GPS o se las verá muy mal. — Con el mismo tono.
— Este GPS me salió con amenazas y todo, creo que denunciare Google por agresión.
— Usted no sabe con quién se mete, mejor ve y compre una bebida.
— Vale está bien, vamos por tu bebida — Entre risas
Me detengo en una juguería, pedimos dos batidos y comenzamos a recorrer las calles e ingresamos a varias tiendas, entre ellas de ropa. ¡Clásico! No podían faltar las tiendas de ropa. En una de las tiendas se prueba un vestido que entalla perfectamente su figura.
— Amigo, ¿Qué tal me queda? —Con una sonrisa pícara.
Okey, ¿Qué está pasando? El morbo que carga esa simple frase me acaba de excitar un poco. No sé a qué estamos jugando, pero realmente me gusta.
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¿Me Guardas un Secreto?
RomanceDicen que lo que empieza jugando, termina gustando. Al menos en la mayoria de los casos... Josh es un joven de 23 años que tuvo que emigrar y empezar de cero con las esperanzas de obtener un futuro mejor. Lo que nadie sabe es que detrás de su fachad...