RENNAN
Un par de días habían pasado desde mi último encuentro con el chico de ropas negras. Asistió a clase solo dos días en la semana y en ambos me pidió distancia por lo cual decidí limitarme a observarlo para asegurarme siguiera bien.
Su comportamiento siguió siendo peculiar; en el aula no participó más y se encerró por completo en su libreta, a la hora del receso prefería esconderse y mágicamente hacía aparición en el salón cuando uno menos se daba cuenta.
No sabía lo que ocurría con él; pero mi interior se daba a la idea de que algo malo le pasaba debido a que portó mi gorro esos dos días y yo no iba a decir algo para despojarlo de él, debía necesitarlo más que yo.
Aún así dicha acción sorprendió a mis amigos y quizá a unos cuantos más del grupo que se percataron de como mágicamente el gorro que usaba con tanta continuidad apareció en la cabeza de Eiden Price. Obviamente fui sujeto de un par de chistes por parte de mis cercanos y los demás solo nos dedicaban unas cuentas miradas. Al parecer suspendieron a Brad por la pelea días atrás por que no apareció en el salón de clases.
Los ignoré lo mayor posible; hoy en día una simple prenda en alguien más ya te marca emocionalmente con esa persona. Y no es que yo no esté ligado a Eiden Price; solo que no creo las miradas ahora le sirvan estando en ese estado tan crítico.
La falta de mi gorro rojo me hacia sentir indefenso; intenté no demostrarlo. Al sentir mi cabeza al aire era como estar al desnudo y me hacia pensar que los ojos de todos estaban sobre mi, el tartamudeo regresó y eso no me ayudaba en nada.
[...]
Al fin era fin de semana; lo que significaba entrenamiento con mi padre por la mañana y el resto de la tarde puedo ocuparlo en mi actividad favorita; algo dentro de mí ya necesitaba ir a encerrarme en esas cuatro paredes para recuperar un poco de mi confianza.
— ¿Todo bien hoy Rennan?— habló mi padre; llevábamos una media hora trotando alrededor de la manzana, yo normalmente no me canso pero hoy no es mi día.
— Sólo estoy algo ca-cansado; no es nada— él sonrió ladino ante mi contestación lo que supuse no me había creído.
— Veo que algo cambió en tu cabeza— llevé rápido mi mano al área indicada; yo ahora portaba una gorra en el lugar de mi peculiar gorrito.
—Oh; ma-mamá lo ma-mandó a la lavandería—mentí
—Oh; ¿En serio? Creí que Eiden Price lo portaba — dejé de correr al escucharlo y le eché una mirada. Hasta el momento no les había informado respecto a la aparición de Eiden; no contemple que sería cuestion de tiempo para que se encontraran con sus padres o con él.
— ¿C-cómo sabes de Eiden?— le quité el bote de agua para beber; mi padre solo soltó una risa.
— Vivimos en la misma casa Rennan; escuchamos tus gritos con Gala—maldije a mi hermana— además me lo encontré recién en la farmacia. Iba junto a su padre y su hermanita...
Oh; así que la pequeña niña solo es su hermana. Bueno; eso es más lógico a mi tonta idea de que podría ser su hija.
—Ohh—
—¿Hay algo entre...ustedes?— casi escupí el agua al entender su insinuación — Por que puedo darte la charla...
— ¡Papá!—
— Rennan; en el sexo gay uno introduce la semillita en el...—
— ¡Oh mierda no por favor! Ya lo sé papá; ya lo sé...maldición. — Lo interrumpí antes de que culminara la oración. Ahí sí que desapareció todo mi tartamudeo; normalmente en situaciones así se esfuma y solo suelto palabrotas.
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El planeta de Eiden
FanfictionEiden no pertenecía a este mundo; el tenía su propio planeta y yo deseaba formar parte de él.
