Jiang Cheng se sintió indefenso ante las palabras del alfa. Su corazón palpitó con fuerza y el escudo que había alzado para protegerse se fragmentó dejando ver su lado más vulnerable.
—¿Cómo haré eso? Mi madre, mi padre. ¡Mi hermana! Todos están muertos, y mi hermano... incluso me abandonó.
Finas y cristalinas lágrimas se desbordaron de los ojos del omega. Sus manos se aferraron a la túnica de Qiao Hao con desesperación, como si fuera el único hilo que le impedía derrumbarse. Qiao hao, al contemplarlo en tal estado se impresionó, pero al mismo tiempo, su corazón se apretó dolorosamente en su interior. Aquella punzante agonía lo llevó a envolver entre su brazos a Jiang Cheng.
El viento sopló una vez más con fuerza desprendiendo la flores de las copas de los árboles, los cuales caían a su alrededor como cristales blancos en un día de invierno. En los brazos del alfa Jiang Cheng pudo sentir su aroma. Su inestable corazón buscó envolverse con aquella fragancia para sentirse seguro, pero su mente lo traicionó y empujó a Qiao Hao.
—¡No me toques!
Qiao hao se sintió herido por ser rechazado por su pareja destinada; sin embargo, lo oculto detrás de una sonrisa.
—Lo siento, fui inapropiado. Le ruego que me disculpe.
El alfa bajó la cabeza en señal de arrepentimiento.
El omega tenía la expectativa de que el alfa llegara a enojarse; no obstante, el verlo disculparse ante él le hizo comenzar a apreciar una sensación de amargura en su ser en consecuencia a sus acciones anteriores hacia el mayor. Quiso pedir perdón, pero lo que salió de su boca fue completamente distinto a lo que imaginó en su mente.
—¡No lo vuelvas a hacer!
—No se preocupe, prometí no volver a ponerle una mano encima, líder de la secta Jiang.
Qiao Hao enderezó su postura y le dio la espalda. Jiang Cheng asumió que se retiraría e inconscientemente una de sus manos se aferró a la manga de las elegantes túnicas del contrario, quien al percatarse del toque se detuvo y giró parcialmente desconcertado.
—¿Puedo hacer algo más por usted, líder Jiang?
Un ligero rubor coloreó las mejillas de Jiang Cheng al notar lo imprudente de sus acciones.
—N-no —murmuró por lo bajo apartando la mirada avergonzado sin saber qué más decir, y en contra de su voluntad, soltó la túnica del mayor.
—Líder de secta Jiang, le comunicaré algo: los alfas no somos sus enemigos.
Al escuchar aquellas palabras, Jiang Cheng elevó la cabeza y frunció las cejas.
—¿Qué quieres decir con eso? —indagó comenzando a sentir el enojo recorrerle el cuerpo—. Todos los alfas son iguales a las bestias, arrogantes y posesivos; solo les interesa someter a los omegas y betas a su voluntad.
A medida que enumeraba todas la características desagradables de los alfas que ha llegado a vislumbrar a lo largo todos sus años de vida, Qiao Hao sintió como su corazón era apuñalado por filosas y punzantes espadas. Deseo poder alegar en su defensa, pero de inmediato, llegó a su mente todos aquellos sucesos injustos que vivió Jiang Cheng por culpa de estos. Realmente, su resentimiento estaba justificado.
—Líder de la secta Jiang, no me refiero a eso —lo interrumpió, de lo contrario, pasaría toda la noche escuchando los puntos bajos de los alfas.
De forma orgullosa el omega cruzó sus abrazos por encima de su pecho y miró de forma curiosa a Qiao Hao.
—Ah, ¿no? Entonces explicase líder de la secta Qiao.
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Solo Tu Eres lo que Necesito
FanfictionDurante una cacería nocturna ,Jin Ling tuvo una fuerte discusión con Jiang Cheng donde desea nunca haber sido criado por su tío ,tras separarse en malos términos,Jin Ling va a los reseso de la nube donde por accidente termina tocando un antiguo te...
