Capítulo 6

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Esperaba en mi celda, hace días que nadie había venido por mí, las torturas pararon y Farlan trajo a el médico de el reino que curo las heridas de los azotes y las otras torturas que me hicieron pero ya no vino la Reina a seguir convenciéndome ni el imbécil de Jean a decirme lo mismo una y otra vez, solo quedaba a la espera de que tomarán la decisión de matarme.

- viejo, sigues ahí? - pregunte acercandome a la reja esperando una respuesta.

- veo que sigues vivo muchacho.

- si todavía lo estoy - suspire no era la mejor compañía ese anciano pero era lo suficientemente como para no volverme loco - de donde eres?.

- servía a la casa de los Reíss pero mate a un niño malcreado hijo de su majestad y fui perseguido para ser enjuiciado y colgado pero termine siendo capturado por el ejército de la reina, ellos no perdonan a nadie que provenga de esas tierras.

- sabes la historia de este lugar? - pregunte curioso.

- no me e interesado, además no tengo los recursos suficientes como para verificar si es real.

- entonces estas en las mismas que yo.

- quieres saber si de verdad la Reina tiene más de un siglo de vida.

- si, necesito saber que tan verdaderos son esos sucesos que pasaron hace un siglo.

- la mejor forma para que lo sepas es que aceptes la propuesta de la Reina, nadie a tenido esa oportunidad todos los que estamos aquí daríamos cualquier cosa por la oportunidad que tienes.

No dije nada más me retire y regrese a la oscuridad de mi prisión, era verdad, no podría descubrir nada si permanecía orgulloso y seguía encerrado aquí, un estruendo invadió el silencio de el lugar, la puerta se había abierto después de días era la primera vez que se escuchaba el agresivo sonido y solo una persona provocaba eso.

- perro te has divertido aquí encerrado en tu propia mierda? - hablo entre burlas, diría que lo extrañaba pero la verdad no.

- es preferible que ver la porquería que llevas por cara.

Nuevamente nuestro duelo de miradas comenzaba el me odiaba y para su suerte el sentimiento era mutuo.

- hay algo que quiero preguntarte? - le dije, era una duda que me consumía.

- que quieres perro?.

Lo mire a la cara, me acerque a él y puse mis manos en la reja, veía su mirada quería confirmar si la teoría que aparecía en mi cabeza era verdadera.

- cual es tu verdadera relación con la reina? - hable sin censura alguna.

- como hozas preguntarme eso? - furioso y aturdido se veía.

- quiero saber el por qué de tu odio hacia mi, solo llega una razón a mi cabeza y es que tu tienes algo más íntimo con ella - lo mire, no dijo nada pero sin embargo su mirada lo delataba y lo ponía al descubierto, el nerviosismo es sus dedos y la pobreza al hablar - tu eres el amante de la reina verdad?.

Un silencio y su mirada viéndome decidiendo en sí responder o no - ella me eligió a mi para poder llenar el vacío en su cama de el antiguo rey, yo voy a recuperar su corazón para que me lo entregue a mi.

- entonces por que el odio hacia mi.

- tu eres fiel a las personas que la hicieron sufrir eso es algo que jamas voy a perdonarle a un ser tan insignificante y despreciable como tu.

Lo mire y aparte mis manos de la reja no dije nada más y regrese a la oscuridad de mi celda esperando a que el se fuera.

- tu eres el único que conoce esas tierras a detalle y estoy seguro que sabes la ubicación de el corazón de mi reina.

- yo no se nada, solo pierdes tu tiempo.

El se quedó parado buscándome con la mirada pero yo sabía que no podía verme y al ver que no dije nada se marchó, seguí pensando, ese chico esta aferrado a buscar ese corazón así que la historia tal vez si sea verdad.

- Levi estas aquí? - escuche una voz, era tan reconocible.

- Farlan que haces aquí.

- están preparando un ataque, será pronto, por favor te necesitamos, necesitamos ganar esta guerra.

Su mirada, su cara de suplica, yo era un caballero que no tenía nada y por esa razón peleaba ya que no tenía algo que perder pero el tiene a alguien que lo espera y pela por ella, también recordé las palabras de aquel anciano era verdad no todos los días te daba una segunda oportunidad para vivir pero sin embargo tendría que pelear, tendría que matar a los hombres que alguna vez fueron mis compañeros.

- llevame con tu reina.

Me saco de ese lugar pero no me puso cadena alguna, ya no me sentía atado a nada era poca pero era una libertad que hace mucho no sentía, caminamos por el lugar y llagamos a la sala real donde se encontraba ella sentada en su trono nuevamente luciendo intimidante y hermosa al mismo tiempo sorprendida de mi presencia en ese lugar.

- mejestad Levi desea hablar con usted.

- ya veo déjenos a solas por favor.

Farlan se marchó dejándome en esa enorme habitación con aquella chica que llevaba un cristal el lugar de un corazón en su pecho.

- veo que ya tienes un amigo en este lugar.

- supongo que es eso.

- a que has venido?.

- quiero que me diga que es lo que quiere conmigo?.

- ya te lo dije.

- la verdadera razón, por que mando por mi captura.

Ella suspiro se paro de su trono y camino a uno de los balcones que daban vista perfecta a todo el reino yo la seguí a ese lugar era la primera vez que veía lo magnífico de el lugar era impresionante y alcanzaba a ver lo rebosante en alegría que se encontraba.

- sabes la historia no, de lo que pasó hace un siglo.

- si, la escuché.

- yo solo quiero recuperarlo estoy cansada de la eternidad y de no sentir nada ya no quiero hacer más sacrificios en mi reino solo por mi deseo egoísta.

- se da cuenta de lo que me pide verdad, pide que vaya al campo de batalla y mate a los hombres que pelearon a mi lado y que una vez confiaron en mi.

- lo se, se que es algo insensible pero tu mismo lo dijiste, solo soy una niña caprichosa.

Mire nuevamente el reino.

- lo haré.

Ella me miró tan sorprendía que no hay palabras para describir su cara.

- que te hizo cambiar de opinión - pregunto curiosa.

- lo hago por Farlan, yo quiero que regrese con vida al lugar donde lo esperan.

Ella se acerco a mi y me tomo de él rostro con ambas manos, eran frías no lo había notado pero solo miré sus ojos grises que brillaban a la ves que me veían.

- entonces te entregarás a mi? - una ligera sonrisa apareció en la camisura de sus labios.

No majestad no me entregaré a usted

- solo pido algo a cambio - hable.

- que cosa? - pregunto tranquila mientras que con la yema de sus dedos acariciaba mi rostro.

- quiero mandarle una carta a mi prometida.

Su expresión cambió, estaba furiosa podía notarlo en sus gestos y en como su ceño se frunció, sentí un poco de nerviosismo ya que había una posibilidad de que no me permitiera mandar esa carta.

- con que propósito?

- quiero decirle que estoy con vida y que pronto iré a buscarla.

Ella soltó mi rostro y aparto la vista sin decir nada, suspiro y nuevamente me miró.

- si es solo eso esta bien pero solo dirá que estas con vida no mencionara nada de mi ni de mi reino.

- si mejestad.


Continuará...

La Reina (Rivamika)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora