Capítulo 6

747 76 21
                                    

Una tarde en las profundidades 2:

¿Cuántos días han pasado desde que el mensaje fue mandado? No me importa a decir verdad, el fin llegara cuando yo escoja que es hora al final de cuentas, pero admito que es un poco divertido ver como intentan prepararse para algo inevitable, mi tía se enojara conmigo pero lo que hago lo hago por su bien, sus humanos son solo unos parásitos codiciosos, destruyen todo solo para su beneficio propio, que importa les dare algo tan valioso que se destruirán unos a otros para poder obtenerlo eso me ayudaria a no tener que ensuciarme tanto las manos.

Esta semana estuve nadando en las profundidades, pensaba en como traer el caos y destrucción...  O tal vez darles una última oportunidad, sin embargo, todo eso se fue al carajo cuando vi botellas de vidrio y plástico caer a mis territorios, sentí una ira enorme ante esa gran falta de respeto ante el mar, definitivamente estas criaturas no merecen seguir viviendo.

Los siguientes días estuve planeando como darles una lección desde las profundidades ya que sabia que no podía salir aún, asi que mande varios huracanes de agua y unos cuantos tsunamis para devolverles la basura que han lanzado a esta parte del oceano, ya me imaginaba sus caras,  esas simples acciones me daban ganas de adelantarle el juicio, pero debia esperar a que la fecha se acercara por si misma.

























¿Cuánto tiempo ha pasado desde que les mande aquellas inundaciones?  Ya habrían aprendido alguna lección o todavía seguían en aquellas andansas, puedo sentir aveces a mi madre acosándome por que salga y acabé de una vez con todo esto, pero la verdad me estaba tomando esto como unas vacaciones de mis responsabilidades en mi propio hogar, admitía que tenía curiosidad por ver el mundo exterior. Eso me hizo recordar la primera vez que vine hace tanto años, claro que aquí debieron pasar siglos desde entonces.

La primera vez que vine los continentes estaban unidos y los humanos no eran tantos ni tampoco eran tan inteligentes como esperaba, recuerdo cuando me topé con una tribu indigena, pensaron que era una diosa ya que ni su country era... ¿Cómo decirlo? Especial supongo yo... Me quede con ellos durante mucho tiempo y les enseñe muchas cosas adelantandolos a su tiempo por decirlo así, ellos me adoraban y su country era muy cariño, me caía muy bien, pero llego el momento que me toco volver a mi hogar prometiéndoles que un día volvería con ellos.

Pasó mucho tiempo antes de que pudiera volver a ver aquella tribu y cuando lo hice no fue de la mejor manera, recuerdo que cuando llegué volando hasta donde estaban ellos estaban en medio de una guerra con otra tribu más grande, pude ver como los guerreros ya no pudieron resistir mas tiempo y calleron, las mujeres y niños estaban siendo asesinados, y al final vi como aquel country del que me encariñe sucumbió ante el ataqué, me llene de ira a mas no poder...

























De un solo movimiento mío no quedo nada mas que tierra casi marchita, la tribu enemiga había sido erradicada, yo solo tome aquel country en mis brazos viendo como se hacía polvo.

























Deje de pensar en aquel pasado desastroso...  Me senté en la arena de mi oscura isla solo miraba como el agua se iluminaba tenuemente gracias a algunos mini pececitos que desprendían de su cuerpo luz neón de color azul, eso me calmaba un poco aun me estaba decidiendo si subía a la superficie para estar un tiempo con los humanos y saber si a estos valía la pena salvarlos o dejar que se mueran.

Ya ha pasado más tiempo...  Creo que es hora de que los elegidos se hagan presentes ante sus respectivas sociedades si en verdad quieren salvar sus vidas, así que sin mucho animo abrí mis elegantes alas bicolor y con ellas como si fueran un abeja reina llame a los demás, así pude sentir como varias estaban ya activas:

- Las Alas de la Guerra
- Las Alas de la Protección
- Las Alas de la Paz
- Las Alas de la Fortuna

Solo unas cuantas respondieron, me pareció algo extraño pero le reste importancia ahora estaban activas y con ellos sus habilidades, ya quiero ver cuanto se esforzarán por acabar con algo inevitable, en tan solo pensar en lo que puedo hacer o llegaré a hacer me hace sonreír en medio de mi oscuridad, tal vez si vaya a la superficie un tiempo después de todo.

Las AlasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora