Capitulo 17

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Y era el momento, estaba ahí y solo lo hizo, se dejó llevar y mandó un patronus a Fenrir greyblack.

Luna tomó a Tobías, Draco se puso de pie elegantemente y severus y hermione se miraron, harry y ginny apuntaron su varita a la puerta, sabían lo que pasaba y el silencio reinaba.

Todos conocían el plan, lo habían practicado y estaban dispuestos a pagar el precio, necesitaban sacar a luna del portal, para que llevara a Tobías lejos, que sus amigos del bosque lo protegieran, luego irían ellos... si podían.
La primera en moverse fue ella, quitándose los tacones por alguna extraña razón y subiendo rápidamente a la habita de Tobías, donde tomó su bolso y bajo igual de rápido.

Las alarmas seguían sonando, estaban llegando más, el primer estallido llegó, retumbando en toda la casa y esa fue hora dé moverse.
Todos salieron, dejando atrás a Draco y Luna.

-Daría mi vida por ti.- Draco hablo primero.

-Jamás te dejaría hacerlo cielo, sácame por atrás de la casa, la mayoría están a fuera y desconocen nuestros planes.

Y así lo hizo.

Afuera la guerra había comenzado, hechizos eran lanzados a diestra y siniestra y los cuerpos iban cállendo uno a uno, liberándose, Fenrir olisqueaba el aire y él sabía lo que pasaba.
La guerra se calló, el silencio reinó, primero el acto y después la consecuencia.

-Pensabas que jamás me enteraría?

-Jamas te lo iba a decir hijo de puta.

-He venido por el.

-Lo se, y tendrás que pasar sobre mi.

Los demás siguieron combatiendo, pero hermione, severus y Fenrir no, se observaban para ver el primer movimiento y así fue, severus ataco, protegiendo a hermione pero el plan no funcionó y falló, luna fue descubierta.
Tobías lloraba, tenía miedo, no sabía lo que pasaba, el dolor en su cabeza era horrible, demasiado ruido, había gruñido al primer lobo que se acercó a su tía luna, pero solo era un niño, igual la tomó.
Y la guerra sé detuvo, Fenrir dejó de respirar y solo se concentró en el olor del chico, alfa.
No conocía otro método, se quedó quieto al igual que el resto de su manada, inquieta dos por su nuevo alfa.

-Mami.- Tobías pedía los brazos de hermione, ella lo cargó.

Todo el cuadro era hermoso a los ojos de Fenrir, su mate y su hijo juntos, unos sentimientos lo mareaban.
Sentía el amor que los unía pero sentía igualmente un duro golpe, en ese amor no lo incluía a él.
Y se preguntó ¿lo vale? No.
La amaba y sabía que ganaría y si no lo hacía, al menos se llevaría alguno de ellos.
Ronald weasley peleaba furioso contra él que alguna vez fue su mejor amigo.
Quería todo lo que él tenía, a su hermione.

Y sucedió, Tobías llamó papa a severus y el cuadro se rompió, los vidrios saltaron y se estrellaron, quebrándose en mil pedazos.

Todo paso en un segundo, corrieron entre sí, enfrentándose, tobias gracias a merlin se desapareció a quien sabe donde, no importaba, mientras estuviera a salvó.
Hermione salió volando por los aires, estrellándose contra un árbol, severus por otra parte fue desarmado.

La hora de la verdad estaba ahí, deleitándose y la jodida perra quería sangre,un hechizo golpeó a Fenrir por atrás, Ronald weasley lo asesino.
Pero no todo era felicidad, aun que una manda no servia sin su alfa, Fenrir greyblack cumplió su promesa, llevándose a severus.
Lo había rasguñado en el pecho y ahora los dos hacían tirados en el pecho.
La guerra había terminado, a excepción de un pelirrojo, que al haber traicionado corrió hasta su hermione, sabía que no podían perdonarlo, casi había entregado a sus hijos, y ahora estaba en sus brazos, se veía maltratada e hizo lo que mejor sabía.
No pensó en una mierda, la apuñalo, ella ni siquiera se quejó.
Se miraron a los ojos y él también lo hizo, se suicido, ambos miraban el cielo y la sangre comenzaba a correr.
Ronald observó su vida pasa y sonrió a vísperas de su muerte, al final él había ganado, con su última fuerza voltio hacia hermione, ella miraba el cielo y estaba llorando y se fue.
Se liberó y se perdió, en un mar profundo donde rezó no tuviera final, se perdió en lo oscuro de la noche y el lo helado del invierno, donde jamás envejecería, donde jamás estaría dañando a nadie y se entregó.
Lágrimas parecían lavar sus pecados pero él sabía que no era así.

Primera OpciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora