Capitulo 8

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Si lo pensaba bien, Tobías había iniciado todo, ese día en el jardín lo miró como si pudiera ver en su alma y lo atrajo hasta ella, lo llevo a ella, incluso juraba que el niño había dejado caer su dibujo a propósito para que tuviera algo de que hablar con ella...
Tobías lo había orillado a decir todas aquellas palabras, lo había persuadido para que se confesara ante el, había heredado el poder de su madre.

Hermione Granger se despertó en la madrugada, muy entrada la noche, se levantó como si hubieran usando la maldición Imperio en ella, escucho los sollozos de su hijo y lo supo, de nuevo estaba sucediendo, se acercó a la habitación de Tobías despacio, sabiendo que el podía escucharla, siempre lo hacía.
Abrió la puerta rápidamente, solo para soltar un jadeo y tomar a Tobías en sus manos mientras se desaparecía...
Lo tenían sujeto, madam pomfrey se encargaba de el, Tobías tenía manchas por todo su cuerpo y su voz sonaba rasposa, pedía a gritos mientras agarraba el collar de plata en su cuello como si fuera un rosario y estubiera rezando...
A Hermione le partía el alma verlo así, tan vulnerable, a veces pensaba en que era mejor si ambos se entregaban, si solo se desaparecia y lo llevaban con el.

-Neceistamos una poción para la comezon,inflamación y una para la fiebre, podría tener un shock o convulsionar, la temperatura de su cuerpo está muy elevada, Hermione... Necesitamos a Severus.

Minvera había llegado desde que se le informo de la situación de Tobías, amaba a Severus, pero era un imbécil la mayoría del tiempo.

-Yo iré por el.- Aseguró.

Solo necesitaban la aprobación de Hermione y lo harían, Hermione no podía respirar, ni pensar y por primera vez en su vida se dejó llevar.

-Hazlo.

Minerva mando un patronum a Severus, Tobías seguia hirviendo en fiebre, Hermione intentaba calmarlo tomando sus manos, pero eso no funcionaba...

-Severus, Hermione te necesita, es urgente...

Severus no perdió oportunidad, fue hasta su laboratorio y recogió todo tipo de posiones, no sabía lo que ocurría, pero no había tiempo que perder.
Se desapareció con un Plop.

-Que pasa...- se cortó al ver la situación, Tobías estaba pálido, casi no respiraba y Hermione solo lo abrazaba, tenía que hacer su trabajo, tenía que salvar a su hijo...

-Si temperatura sigue en aumento, si le doy un tranquilizador podía no despertar, toda posion física dañaría su sistema...- hablaba y hablaba...- tal vez con algún hechizo, alguna intervención...

-Hazlo.

-Dolera.

-Lo se.

Hermione sostuvo a Tobías y los demás lo sostenian para que estubiera quieto.
Severus reviso su núcleo mágico, había malformaciones, había magia antigua, runas, la magia no era totalmente pura...

-Tobias tiene magia exterior, necesitamos una posion para eliminarla.

-No, no puedes hacer eso,el es...Tobías...- El secreto se descubrirá, puertas abiertas y chismosos alertas.

-Hermione, está en peligro su vida, olvida rencores y deja que haga mi trabajo cielo.

-No puedo Severus, no puedes administrarle esa posion a él, morirá.

-Hermione, Tobías estará bien, es una malformación en su núcleo mágico, es mi hijo Hermione, tú y yo somos puros, nuestra magia es pura...

-Ya te dije que no es tu hijo severus entiéndelo de una buena vez.- Hermione casi grito.

-Hermione...

Hermione lo sabía, era el momento, la hora de la verdad había llegado y los perros del Inframundo estaban hambrientos.
¿Tenía miedo? Claro que sí, su corazón latía rápido, su hijo podría morir, pero tenía que hacerlo, tenía que confesarse ante el y después huír.

-Llamen a Harry Potter, él sabrá que hacer...

Severus aún no entendía nada, tenía la posion en su mano y temblaba, temblaba de impotencia, temblaba de amor por ella y contra ella.
Como un solo latido mortal, diciéndole cuánto le amaba pero cuando iba a morir.
La vio, se veía hermosa, estaba bien vestida a pesar de ser madrugada, su cabello estaba recogido en una cebolla desordenada y no puedo evitar amarla más.

-Tenemos que hablar.

Hermione no dijo más y solo salió de la enfermería, dando a entender que la siguiera, y él lo hizo, como un maldito perro sabueso.
Entraron a un salón abandonado, ella cerro la puerta e hizo hechizos de insonoracion.

-Necesito un juramento, Severus, un juramento increbrantable.

-Tan importante es?

-Se trata de mi hijo, todo lo que te diré no puede salir de tus labios otra vez...

-Acepto.

Sus varias se unieron, sintieron la magia sobre ellos...

- Juras Severus Snape que jamás revelarlas lo que en esta habitación te diré, que la verdad se quedará en la eternidad tras estos muros y los chismosos no podrán hablar.

-Lo juro.

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