Llevaba dos semanas en la universidad y cada vez que veía a Anna, me escondía. María me había regañado, ella y Anna se habían encontrado más de una vez y María se había metido en medio cada vez que veía a Anna acercarse a Jack.
Estaba tranquilo acostado en mi habitación cuando tocaron la puerta.
-Josh, ¿está María?- la voz de Anna sonó al otro lado. En seguida me levanté y empecé a moverme por la habitación nervioso. Tosí para disimular mi voz
-No-dije con voz ronca
-Vale...¿Estás bien?
-He cogido un resfriado
- Bueno si ves a María dile que la estoy buscando, necesito una amiga
-Vale- tosí.
De repente se escuchó otra voz fuera de la habitación
-¿Josh? Si tú estás aquí, ¿con quien he estado hablando?
-Eh...mi compañero de habitación
- ¿Es nuevo? Quiero verlo- insistió Anna
-No puede ser, quizá otro día... Es medio antisocial.
-Oh bueno...está bien. Hasta luego Josh, adiós chico nuevo.
Josh entró y se río de mi y de mi cara blanca
- No te rías, lo he pasado mal
-Ya va siendo hora de que te vea no?
-No, cuanto menos me vea mejor
-¿No que ibas a recuperar su amor?
-No creo que lo logre...no puedo mirarla a la cara, no sabría que decirle... Voy a dejar las cosas como estan
-Alex, no puedes esconderte siempre..
-Lo se.. ya vere que hago
La mañana pasó tranquila y era hora de bajar a cenar, María había venido a por Josh y yo los pillaría al rato.
Me metí en la ducha y cuando salí de ella llamaron a la puerta. Puse una toalla al rededor de mi cintura y con otra comencé a secarme la cabeza.
Abrí la puerta mirando hacia el suelo
-Hola, ¿tu eres el compañero nuevo?
Tapé mi cara con la toalla, Anna estaba frente a mi
-Aja..
-Encantada, soy Anna -extendió su mano hacia mí, la estreché
-Yo soy James..-dije disimulando mi voz
-¿Están aquí María y Josh? No encuentro a María durante todo el día y tengo algo que contarle
-No están -entré a mi habitacion dándole la espalda
-Bueno, entonces me voy, estabas ocupado -solto una risita nerviosa- Ya nos veremos
-Seguro -se fue cerrando la puerta.
Suspiré y quité la toalla de mi cabeza. Me giré hacia el armario. Y ella seguía ahí.
-¿Me crees idiota Alex?
