Pasaron las semanas y Anna cada vez se hacía más amiga de María, pasaba casi todos los recreos y las horas de comer y cenar con nosotros y se me hacía bastante difícil. Muchas veces, cada vez que ella llegaba o incluso antes de que lo hiciese, me iba a mi habitación a mantener la mente lejos de ella
-Alex, quédate a comer esta vez
-No María. –por la puerta entraron Anna junto a Jack, ¿habían vuelto?- Y menos ahora… nos vemos luego chicos.
Salí por la puerta de la cafetería como alma que lleva al diablo y corrí a través del pasillo, de repente choqué con alguien tirándolo al suelo, era una chica. Y muy guapa.
-Lo siento, estás bien? –le ofrecí mi mano y ella la cogió.Era bastante guapa, su pelo castaño caía por los hombros en forma de pequeñas ondulaciones y era morena de piel. Tenía los ojos verdes.
-Sí ¿Acaso no miras por dónde vas o qué idiota?
-Ehh niñata que te he perdido disculpas qué cojones te pasa?
-Menos disculpas y más ojos imbécil
-A mi no me insultes –me acerqué a ella amenazadoramente- niñata
-No me llames niñata!- se acercó a mi amenazadoramente y quedamos frente con frente mirándonos a los ojos con rabia- Soy Alice
-Niñata –su rostro se puso rojo de la rabia-
-Alice! No me llames niñata desgraciado
-Desgraciado me gusta pero prefiero Alex –reí y ella acabó riendo conmigo
-No me hagas reír idiota, quiero odiarte
-Nah pero es imposible odiarme, en fin – me eché hacia atrás y señale mi cuerpo- soy todo y sex symbol –ella rió mucho-
-Eres gracioso –reí-
-Oye, ven conmigo esta tarde a tomar algo
-Wow vaquero, ¿estás invitándome en una cita?
-Se podría llamar así, sí. –reí-
-No te prometo nada –comenzó a andar en dirección contraria a mi-
-Oye –grité y se giró- no me has dado tu número
-Es que tienes que ganártelo guapo –rió y continuó su camino
-A las cinco en la cafetería –grité y ella levantó el pulgar en señal de recibido.
La mañana pasó rápida y dio paso a la tarde. Entré a la ducha y me vestí con unos jeans y una camisa azul a cuadros, me eché colonia y arreglé mi pelo. Salí del cuerto de baño y estaban María, Josh, Anna y Peter, un amigo, sentados en la cama de Josh.
-¿A dónde vas? –preguntó María sonriendo. Anna se giró y me miró
-He quedado –reí y fui hacia mi escritorio-
-¿Con quién has quedado?- cuestionó Josh
-Pues con alguien –cogí mis cosas- Una chica- reí-
María chilló de alegría -¿Vas a salir con una chica? ¿Cómos es? ¿Quién es? ¿La conozco? ¿Es guapa? Cuéntamee!!!
-No voy a contarte nada pesada –reí y fui hacia la puerta- nos vemos luego, adiós –salí de la habitación y solté un suspiro que ni siquiera sabía que estaba reteniendo. Oí un golpe dentro de la habitación y puse la oreja-
-Estoy bien María -dijo Anna
-¿No te molesta? Tu ex va a salir con otra chica...
-Yo estoy con Jack, me da igual Alex -en ese momento entré de nuevo a la habitación y todos se callaron mirándome. Me dolía el pecho tras las palabras de Anna pero hice como que no había oído nada.
-Me he dejado esto -fui hacia el armario y saqué un condón- nunca sabes lo que puede pasar -reí y conmigo Josh- bueno, adiós.
Salí de nuevo de ahí y fui hacia la cafetería eran las cinco y diez y ella estaba allí sentada. Sonreí y me acerqué a ella.
-Pensabas que te había plantado?-la miré y sonrió
-Pensaba maneras de matarte lenta y dolorosamente si realmente lo hubieses hecho
-Hubiese herido tu orgullo no es asi?-reí mientras me sentaba
-Exactamente y mi orgullo es sagrado -reimos y pedimos un café.
Comenzamos a hablar y a reírnos y así pasamoa la tarde dando paso a la noche. Cuando ya era hora de volver a la habitación me ofrecí a acompañarla.
-Solo quieres saber dónde vivo para poder molestarme verdad? -preguntó mientras caminábamos
-Completamente -reí y llegamos a una habitación, ella se paró en la puerta
-Aquí es
-No estamos muy lejos.-la miré y sonrei- me vas a dsr tu número?
-Absolutamente no -río-
-Alice, dame tu número -reí acercándome a ella-
-mmm suena bien...-me miró mordiéndose el labio
-El qué? -puse mis mnos en la puerta acorrlandola
-Mi nombre en tu boca -sonruo- dilo de nuevo
-Alice...-me acerqué mas a ella-
-Definitivente suena que te cagas -sonrió mirandl mis labios
-Alice...-susurré en sus labios-
-Idiota -susurró en mis labios-
-Niñata -sonrei y me acerqué a sus labios para besarla pero en ese instante abrieron la puerta de su habitación haciendo que Alice cayera. Miré hacia su compañera de habitación.
-No puede ser...
