Por la mañana, no hablamos para nada. Tan solo abandonamos el motel y pusimos rumbo a nuestro destino. Ya estábamos a punto de llegar, Anna se encontraba dormida. La moví suavemente para despertrla pero en ningún momento le hablé, ella abrío los ojos y en seguida se dio cuenta de que no faltaba nada para llegar a su casa.
Una vez que llegamos, Sonia estaba esperándonos en la puerta ya que habíamos llamado para avisarla de que no tardaríamos mucho. Una vez que bajamos del coche, ella no paró de abrazarnos y de decir cuánto se alegraba de vernos.
-Alex, y tús maletas? -preguntó Sonia una vez que ya estábamos dentro de su casa y sentados en el sofá- Ah, claro en tu casa tendrás ropa, qué tonta soy -rió por lo bajo-
-De echo... No voy a quedarme, me vuelvo a Canadá en unas horas -sonreí y ella frunció el ceño
-No lo estás diciendo en serio
-Si lo hace mamá-intervino Anna mientras bajaba las escaleras. Había ido a ponerse más cómoda.
-De eso nada, ni pienses que vas a pasar las navidades tú solo en la universidad.-me regañó- las vas a pasar aquí con nosotras
-De verdad Sonia, no hace falta. Se lo agradezco pero no -reí- voy a ir a ver si mi padre se encuentra en casa y después me iré
-Alexander Williams -me miró-
-Uy..está enfadadita -susurró Anna por lo bajo- Siempre dice el nombre completo
-Sí bueno, parece que viene de familia -susurré yo y ella me sacó la lengua.
-Vas a quedarte aquí a pasar todas las navidades con nosotras está claro? -Sonia me miró y yo levanté las manos rindiéndome
-Está bien, está bien -reí- pero que conste que me has obligado
-Claro que te he obligado ahora tira a tu casa a ver a tu padre y vuelves.-miró a Anna- cámbiate de nuevo y acompáñalo
-Pero mamá...-la interrumpió-
-Ni peros ni peras, yá!
Anna subió y volvió a ponerse la ropa de salir. Yo cogí las llaves del coche y mi móvil y ambos fuimos a mi casa.
Cuando llegamos, abrí con mi llave la puerta y vi que todo estaba muy limpio y ordenado.
-¿Papá? -nadie contestó así que supuse que no había nadie- Puedes paar Anna.
-Wow...¿qué ha pasado aquí?-rió- qué cambio
-Sí, hicimos algunas reformas -la vi encaminarse a las escaleras que conducían a la parte de arriba- ¿a dónde vas? -me miró sonriendo y comenzó a subir corriendo- No, Anna, mi habitación no! -pero ya era tarde.
No había quitado ninguna de sus fotos, de echo había añadido alguna más. Encima de mi cama estaba la última foto que cogí y detrás de ella estaba escrito aquello que le dije.
Ella no decía nada simplemente miraba la habitación. Se acercó a la cama y cogió la foto, la giró.
-"Te quise, te quiero y te querré siempre"-me miró- ¿me la puedo quedar? -se me hizo un nudo en la garganta y negué con la cabeza
-Es mía además-se la quité de las manos- esto no debería estar aquí -empecé a quitar todas sus fotos- no sirve de nada que esto esté aquí.
-Alex para-intentó pararme pero seguí cogiendo las fotos y metiéndolas en una caja-
-Anna, esto es estúpido. Déjame por favor -seguí quitando fotos y noté como el nudo de mi garganta se hacía más grande- ¿Para qué quieres esto? Ya tienes a Jack. -seguí quitando fotos y ella intentaba pararla-
-Alex ¿qué pretendes con esto?-levantó un poco la voz
-Olvidarte -tiré la caja al suelo con fuerza y todas las fotos salieron- quiero poder olvidarme de ti -el nudo de mi garganta explotó y terminé llorando- pero no me dejas joder, no me dejas. Fui a la universidad para poder olvidarme de ti porque estaba harto de estar aquí y que absolutaente todo me recordase a ti pero no, tuve que ir a la misma universidad que túcomo un gilipollas. Quiero que me dejes en paz hostias, que no intentes ser mi amiga, no quiero que seas nada porque me duele ¿no lo entiendes? -limpié mi cara de lágrimas y la miré, estaba llorando- Anna..-ella levantó la mano en señal de que parase de hablar. Cogió una foto en la que estábamos ella y yo abrazados, ninguno de los dos miraba a la cámara. La dobló y la guardó en su bolsillo.
-Puedes tirarlo todo -se giró y salió de la habitación y posteriormente de mi casa.
Suspiré frustrado y pateé la silla de mi escritorio para después tumbarme boca abajo en mi cama y chillar contra la almohada.
