-¿Alice? -preguntó tomando una calada de su cigarro
-Sí -sonreí sacudiéndome los pantalones por estar sentado en el suelo- ¿No te ha llamado Jack?
-No -suspiró- No se nada de él, ni siquiera contesta mis mensajes...supongo que estará muy ocupado con su familia
-O tirándose a otra -susurré-
-Estoy harta ¿sabes? -comenzó a elevar el tono de voz- ¿Por qué no puedes dejar de hacer esos comentarios sobre Jack?
-Anna joder te recordaba más inteligente, llevas unos cuernos que casi no puedes pasar por la puerta.
-Alex ya basta -dijo Michael saliendo de nuevo al jardín
-No, no basta Michael. Esta tía parece subnormal "Jack esto", "Jack lo otro" ya está bien Anna. Ya está bien. Ni ese gilipollas te merece ni tú lo quieres tanto como para aguantar esos cuernos.
-¿Que pasa aquí? -preguntó Sonia saliendo al jardín seguida de los demás
- ¿Tú que mierda sabes lo que yo quiero a Jack??!!-me chilló Anna
-Mírate joder ¿acaso eres tonta? No lo quieres Anna y estás quedando como una imbécil.
-Cállate tú no sabes nada. ¡Estoy enamorada de Jack!
-No digas gilipolleces Anna, tú sabes que no es así.
- Por que la cerda de tu novia te llame para decirte que está cachonda, no te creas superior ¿sabes?
-No se te ocurra insultar a Alice porque la vamos a tener -grité enfadado- al menos me llama y sin ser mi novia pero ¿¿a ti?? Tu novio pasa de tu puta cara porque se está follando a otra y tú defendiéndolo como una subnormal.
-Mi novio está pasando la Navidad con su familia que es lo que hay que hacer no como tú que tu madre te abandonó y tu padre no te hace ni puto caso- Sonia le dio un guantazo
-Por ahí no Anna. Esto ha llegado al límite por parte de los dos. La fiesta se ha acabado. -Sonia se retiró dejando todo en silencio.
-A...Alex yo...-comenzó a decir Anna intentando acercarse a mi. Retrocedí y puse una mano en el aire indicándole que dejase de hablar. Entré en la casa y subí a la que, por una semana, iba a ser mi habitación. Cogí mi bolsa y comencé a llenarla.
-Alex...-la voz de Sonia inundó la habitación
-Lo sé, pero no ha sido culpa tuya. Nunca tenía que haber venido aquí. El plan de quedarme en la universidad es lo que tenía que haber hecho.
- Es mi culpa, yo insistí...
-Tú no le dijiste que dijese eso Sonia, no te preocupes ¿vale? No es tu culpa -cogi la bolsa y le di un beso en la mejilla. Bajé las escaleras y empecé a despedirme.
-¿Que vas a hacer? -preguntó Nina
- Voy a mi casa y mañana me iré a la universidad -sonreí a medias
-Alex...-Michael me abrazó y comencé a llorar
-Lo peor de todo es que tiene razón -me sequé las lágrimas- mi madre me abandonó y mi padre ni me hace ni puto caso, todos estáis lejos de mi y estoy enamorado como un gilipollas de alguien que me hace daño.
-Ha sido la calentura del momento...supongo -intervino Nate- Anna sabe lo mal que lo has pasado con lo de tu madre...no sé Alex...
-Puedes defenderla como quieras pero lo que me ha dicho me ha dolido más que cualquier cosa. Puedes insultarme, decirme que soy una mierda, que no me quiere, lo que sea pero no meterse con Alice y mucho menos con mi situación familiar. -cogí mi bolsa y la puse sobre mi hombro- Me ha alegrado muchísimo volver a veros, en serio. Os quiero mucho chicos -sonreí y fui hacia la puerta cuando unos pequeños brazos me rodearon la cintura- Nerea -sonreí- vamos a volver a vernos, no es un adiós para siempre -me giré y la miré, estaba llorando- tonta -la abracé y se unieron todos-
Tras separarme salí de la casa de Anna y fui hacia mi coche dejando las cosas en el maletero. Fui hacia el lado del piloto y me apoyé en el volante suspirado. Me regañé mentalmente a mi mismo cuando empecé a llorar de nuevo. Miré hacia la casa de Anna y ella estaba en su ventana. Estaban echadas las cortinas pero sabía que estaba ahí, su silueta era clara. Estaba sentada con la cabeza entre las piernas. Puse rumbo a mi casa.
Llegué pasados unos minutos y vi como estaban las luces de mi casa encendidas, algo raro. Aparqué el coche en frente de la casa y me bajé de él. Fui hacia la puerta de entrada y de la nada la risa de una mujer me paralizó. Introduje la llave en la cerradura y abrí lentamente la puerta y vi como no había nadie en el salón. Fui hacia la cocina y lo que vi parecía irreal.
-¿M...ma...mamá?
