Bárbara abrió sus ojos, y admiró el paisaje que podía ver a través de la ventana, el lago que asemejaba un inmenso cristal y el imponente volcán Momotombo. Respiró profundamente y disfrutó del olor de Macarena que llegaba a sus fosas nasales. Acarició con suavidad la mano que rodeaba su cintura, al hacerlo, los dedos abanicaron su piel provocando un millón de exquisitas sensaciones. Macarena despertó y susurró en su oído,
- Buenos días, preciosa! - el calor de su aliento en su oído la hizo estremecer una vez más. Macarena lo notó por lo que atrapó con sus dientes su oreja y comenzó a jugar con esta. Bárbara sintió en su cuerpo una sacudida de íntimo deseo. Se estiró un poco y sintió como Valentina la apretaba por la cintura,
- Estás excitada verdad? - le preguntó al oído y su voz sonó muy sensual.
Con vos trémula, Bárbara respondió,
- Sí!
- Te habías sentido así antes Juls?
- No! Jamás de esta manera - giró un poco su cabeza para besar los labios color rosa que temblaban de la emoción. Se reacomodó por completo, para dar inicio a una sesión de besos. Bárbara comenzó a deslizar sus labios entreabiertos por la piel blanca y tersa de Macarena. Sus dedos comenzaron a recorrer esa piel que la enajenaba. El toque erótico hizo que Macarena lanzará un quejido de placer y emoción.
Ambas estaban encendidas, las sábanas ya estorbaban por lo que las tiraron a un lado, gozaban viéndose y admirándose, Bárbara separó las piernas de Macarena y comenzó una vez más a deslizar su boca entreabierta por la parte interior de sus muslos, haciendo a la rubia quejarse más del placer, sintió su intimidad completamente mojada por lo que no la hizo esperar más y la penetró con dos dedos, Macarena al sentirlos se arqueó del placer, Bárbara comenzó a estimularla más, dando suaves embestidas, mientras sentía como Macarena apretaba sus dedos con sus paredes vaginales. La ojiazul se aferró al cuello de Bárbara con ansiedad, y comenzó a disfrutar cada ves más de las embestidas, luego se contorsionó de placer para correrse y caer de espaldas jadeante y sudorosa.
Bárbara se quedó viéndola, deleitada de haberla poseído,
- Juls, eres muy apasionada! - dijo jadeante Macarena.
- No lo sabía! - respondió Bárbara.
- Nunca nadie lo notó?
- Si alguien lo notó, no me lo dijeron.
Macarena acariciando su rostro le dijo,
- Juls, eres preciosa! Tu atractivo físico es incomparable, pero lo oculto, lo que llevas dentro lo supera con creces.
- Gracias, Val! - y se pegó a ella - te amo tanto!!
- Yo también te amo!
❤️❤️❤️
Barbara cabalgaba a la par de Macarena,
- Juls, es que no puedo creer que nunca hayas montado antes. Eres natural!!
Barbara sonrió y respondió,
- Bárbara jamás había montado un caballo antes. Pero la Juliana en mi si! No tengo miedo! Es más me siento cómoda.
Barbara comenzó a observar el paisaje y aunque nunca antes había estado ahí cada árbol, cada cerco de alambre de púas eran reconocidos en su memoria.
- Val, estos caminos me traen recuerdos. Siento una ansiedad y mi corazón está acelerado.
- Te entiendo! Igual sentía yo cuando vine y me dediqué a explorar la zona. Te puedo decir que prácticamente no ha cambiado en 120 años. Reconocí todos los lugares y... - sonrió con picardía - uno muy especial.
- A donde nos dirigimos ahorita? - preguntó ansiosa Bárbara.
- Al lugar más especial que tenía grabado en mi memoria.
Macarena se salió del camino y Barbara la siguió, en unos minutos llegaban a su destino. Bárbara de inmediato reconoció el paraje, Macarena detuvo su caballo y lo desmontó con habilidad, lo amarró a un árbol cercano y fue a ayudar a Bárbara a bajar de su caballo, al deslizarse de la montura cayó en los brazos de Macarena quedándose ahí sin moverse. De repente Macarena escuchó los sollozos de Bárbara y la sintió agitada en sus brazos.
- Juls!!! Qué pasa?? Estas bien? - le preguntó mientras acariciaba su cabellera.
- Si, lloro de emoción!!! Es que me parece mentira estar aquí! Aquí en este lugar donde nos escondimos para amarnos por primera vez, siento ese mismo sentimiento que en ese día sentí! Estas lágrimas son de alegria por este reencuentro!! No son de tristeza.
Macarena la tomó de la mano y se dirigieron al madroño de antes que ahora media como unos 20 metros de altura, adornado por sus flores blancas que emanaban una dulce fragancia.
Macarena soltó de la silla de su caballo un petate que extendió en el suelo bajo la sombra del árbol centenario,
- Val!!! Ese petate se parece al que usábamos!
- Sí, aquí hay una ciudad en la cual todavía producen artesanalmente muchos productos. Es Masaya! Algún día te llevaré - acomodó la canasta sobre este y jaló a Bárbara,
- Ven, es hora que desayunemos.
Se sentaron una junto a la otra, se sirvieron unos sándwiches y café con leche y mientras comían disfrutaban del lugar y compartían sus recuerdos, algunos recuerdos en común, otros no. Pero en común o no, solo comprobaban que estaban destinadas a estar juntas. Ese era el primer día de muchos más para conocerse y reconocerse,para poder vivir a plenitud el amor que se vio truncado por los prejuicios de una época pasada.
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Reencuentro (Juliantina) Terminada
FanfictionUna historia de amor y de reencuentro. Una idea original.
