Cabalgaron por más de 15 minutos, Macarena todavía no sabía hacia donde se dirigían. En una encrucijada Bárbara dobló a la izquierda. Y ahí entendió.
Ante sus ojos estaba un genízaro centenario y una antigua infraestructura de madera. Reconoció la zona a pesar de haber llegado desde otro camino.
Estaban cabalgando las tierras que las habían visto nacer, crecer y sufrir.
Se detuvieron frente al granero. Ese antiguo granero de madera que tenía un significado especial.
Bárbara desmontó su caballo y luego ayudó a Macarena. La tomó de la mano, y juntas se adentraron al local.
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Se detuvieron por un instante y un torbellino de recuerdos las envolvió.
- La canasta! - recordó Macarena.
- Oh, si! Voy por ella.
Macarena estaba ensimismada viendo cada detalle, Bárbara llegó con la canasta, tomó su mano y la llevó hacia una escalera y ambas subieron. Al llegar Macarena se asomó por la ventana y observó la zona. Le parecía inverosímil lo que estaba viviendo. Miró a Bárbara que ya casi tenía listo todo para su brunch.
- Ven, Val! Ya casi termino. Siéntate junto a mí.
- Ok! - se sentó junto a ella. Y la besó rápidamente.
- Val recuerdas que fue aquí que nos besamos por primera vez?
Ambas cerraron sus ojos y los recuerdos se hicieron presentes una vez más.
Flashback
- Juls, no quiero besar a ningún chavalo! Me da pena decirte esto, pero cuando pienso en besar a alguien, yo pienso en tí.
Juliana al escuchar esas palabras saltó de la emoción, se incorporó y se ladeó para quedar frente a ella, acarició su mejilla con el dorso de su mano, la miró profundamente con la emoción a flor de piel,
- Val, yo siento de igual manera. Y tengo miedo! Que pasaría si nuestras familias supieran de nuestra amistad? Imagínate si hubiera algo más.
Valentina se pegó aún más, por lo que Juliana pasó su brazo por detrás de su cuello, mientras con su mano libre acarició suavemente el brazo de Valentina deslizando sus dedos de arriba hacia abajo. Valentina se quedó pensativa,
- Juls! Yo.... te quiero! - Juliana suspiró profundamente, la quedó viendo con una inmensa ternura, lentamente sin prisa alguna, sin separar sus miradas, sus labios se fueron acercando para darse un beso tierno, dulce, sin apresuramientos. Un beso con el cual declaraban su amor. Un amor prohibido por la enemistad familiar, un amor prohibido por los estándares de la sociedad. Al faltarles el aire sus labios se separaron, pero sus cuerpos permanecieron entrelazados en un emotivo abrazo.
Fin del Flashback
- Nuestro amor fue puro, bonito! Lástima que en esa oportunidad no pudimos concretarlo. La mezquindad de la sociedad, los prejuicios...- Macarena no pudo controlar dos lágrimas que se deslizaron por sus mejillas que presta Bárbara secó con sus labios.