Capítulo #42: Secuestro

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Mi celular sonó cuando Poché se metió a bañar y lo tomé.

Lo dejé en el mismo lugar, pero volvió a sonar.

Tampoco Pipe había hecho algo tan malo, solo quiso bailar conmigo

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Tampoco Pipe había hecho algo tan malo, solo quiso bailar conmigo.

Me acomodé en mi lado de la cama en espera de la mujer de mi vida. Me quité los lentes de lectura al escuchar la puerta abrirse, pero justo otra puerta se abrió.

-Amore mia... -Poché salió lista con su pijama.

-Mamá. -Giré para ver como nuestra propia Trinidad entraba a la habitación.

-Mis niños. -Palmeé la cama y se subieron al lado de Poché. -¿Qué quieren, mis niños? -Les pregunté mientras le acomodaba el cabello a Luis.

Luis y Daniel voltearon a ver a José. Acción a la que recorrían cuando querían pedir algo, recorrían a usar a José como portavoz.

-¿Podemos dormir contigo? -Preguntó y ya mi respuesta era "sí" tan solo con ver sus ojitos, pero miré a Poché.

Estaba parada en su pose de Mini Jefa, pero Mini Jefa en pijama mientras me miraba con una ceja alzada.

-Claro que sí. Hoy sí pueden dormir aquí. -Les sonreí mientras me acomodaba y ellos de inmediato se metieron debajo de la sábana.

-Y a mi... que me escupa una tortuga. -Poché seguía en su pose, pero ahora miraba a nuestros pequeños con una sonrisa.

-Vengan, acomodados. Mamma Blue debe dormir también. -Luis miró a Poché con una ceja alzada, digno hijo de su madre.

-Hay colchón de aire. -Comentó.

-Uy, no. Ande a moverse o duermen con los Ramonchis. -Poché señaló hacia la puerta y de inmediato los tres se acercaron más a mi para dejarle espacio a Poché. -Así me gustan, cooperando.

Y así fue como nuestra relación pasó de dormir juntas a dormir con Ramón a un lado y a dormir con nuestros tesoros en medio, pero siempre durmiendo juntas.

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Escuché las voces de José y Poché, pero no abrí los ojos.

-¿Por qué ya no trabajas?

-Sigo trabajando, pero ya no como antes. Ahora hay unas personitas que se encargan de hacer los viajes por mi... para yo tener mucho tiempo contigo, con tus hermanos y con Mamá Avenida.

-Antonia dijo que fue por tu accidente.

-Quizás tuvo mucho peso eso, pero igual. Una vez le hice una promesa a mamá y la estaba rompiendo por trabajar.

-¿Cuál?

-Siempre llegar a dormir y siempre juntas.

-Mamma... las promesas no se rompe.

A Un Click: Lo sientoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora