Capítulo #2: Per tutta la vita

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Volví a la mesa y dejé el celular sobre ella.

-¿Hablaron? -Pau me pasó un trago y lo tomé sin dudarlo.

-Nada. La grabadora. -Señalé mi celular y Pau lo tomó.

-¡Wow! Y va contando la llamada… quince minutos de llamada. -Dijo y me mostró la pantalla de mi celular.

Jo-der.

Tomé el celular y lo apagué.

-Se me pasó terminar la llamada, nada más… y era la maldita grabadora. -Comenté y metí el celular en mi bolso.

-¿Sigue sin personalizar su mensaje en la grabadora? -Preguntó con cara de asco.

-Sí, sigue saliendo la mujer robótica.

-Tengo esperanzas de que algún día cambie ese horrendo mensaje.

-¿La esperanza es lo último que se pierde?

-Bien, ya que soy experta en hacerte olvidar... es hora de que bajes y hagas brillar la pista de baile. Basta de charlar. -Me tomó de la mano y bajamos a la pista donde estaban todos nuestros amigos.

Y me dejé llevar por la música junto a mis amigos. Dejé fluir todo, olvidando mi dolor de cabeza.

Cantando con mis amigos y bailando junto a ellos sin importar que nos estuvieran viendo.

-¿Bailamos? -Escuché una voz muy masculina y me giré para encontrarme con Pipe.

Solo era un baile. Nada más. Un baile y estaban mis amigos presentes, nada malo.

-Adelante. -Le dije con una sonrisa y se metió entre mis amigos mirándome fijamente mientras bailaba despacio.

-Es una pena y una dicha que Garzón no esté presente. -Comentó y fruncí el ceño. -Digo… ¿Cómo se atreve a dejar un monumento de mujer sola? -Me señaló y negué con la cabeza sabiendo lo que intentaba. -Y una dicha porque mírame. Bailo con la mujer más hermosa que hay en mi club.

-¡Y otra desdicha! -Escuché a Limón y ví como Pipe se movió de manera brusca.

-¿Garzón?  -Miró a Limón con temor.

-Mucho gusto, Gabriela Garzón. -Limón extendió su mano y Pipe la suya. -Para partirle la cara si le sigues coqueteando a mi cuñada.

-Tranquila, Limón. -Me puse en medio para separarlos. -Solo está siendo amable. No tienes que preocuparte. -Le dije y ella me miró frunciendo el ceño.

-Disculpe, Gabriela. Solo fue un malentendido. Yo me retiro para evitar problemas. -Dijo mientras agachaba la cabeza y se retiró.

-No salgo y cuando salgo mi cuñada me cela. -Dije cruzándome de brazos.

-Es mejor que te cele yo. Si Blue estuviera…

-¡Pero no está! -Dije en alto y me alejé para volver a la mesa.

Tomé mi bolso y salí del club sin importar dejar a mis amigos adentro.

-Señorita Calle… ¿Necesita ayuda? -Escuché a uno de nuestros guardaespaldas acercarse cuando me recosté de la pared.

-A mi esposa necesito. ¿Me la puedes traer? -Le dije y él miró al cielo.

-La señora Blue está de viaje.

-Entonces, no me puedes ayudar.

-¿La llevo a casa? -Suspiré y escuché como la puerta por donde había salido se volvía a cerrar.

A Un Click: Lo sientoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora