Capítulo #1: Regia

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POV CALLE

Dejé mi bolso sobre la mesa del comedor al llegar de las clases de natación y me senté en una de las sillas.

Mi cabeza dolía, los pensamientos sobre Poché me dolían.

-¿Qué haces, Dama? -Escuché a Limón y de inmediato limpié mi rostro ante la lágrima rebelde que se me había escapado.

-¿Cuándo llegaste? -Le pregunté y ella sonrió.

-Hace unos minutos… los suficientes para ver qué estás muy pensativa.

-No me ocurre nada. -Dije y me puse de pie.

-No te pregunté si te ocurría algo por lo que asumo que sí te ocurre algo para que me hayas respondido así. -La miré y me sonrió mientras ponía sus manos sobre la mesa en espera de mi respuesta.

-Lo mismo de siempre. -Caminé hasta tomar un vaso para servirme jugo.

-Blue es tu dolor de cabeza. -Asentí. -¿Se ha vuelto a ir? -Volví a asentir y cerré la nevera luego de servirme el jugo. -¿Le has comentado?

-¿Qué más quieres que le comente? Su trabajo se la está comiendo y con patatas. Ya no tiene tiempo, de siete días a la semana trabaja diez. No movió su reunión para tener libre el cumpleaños de Victoria. -Le solté y ella me miró con el ceño fruncido. -Y no me digas que la entienda porque primero aprende a conducir antes de entenderla más. -Aclaré y negó con la cabeza con una media sonrisa.

-¿A dónde partió?

-Una reunión a no sé dónde y no sé con quién. Tampoco me habla sobre su trabajo. -Aclaré.

-Hablaré con ella. No puede encerrarse en su trabajo.

-Inténtalo. -Me crucé de brazos y ella suspiró.

-Hoy viene Vale y las Villas. -Me comentó y suspiré.

La última vez que estuvieron las Villas cerca… tuvieron que mandar a pintar a una de las Pesadas.

Según ellas, las Pesadas eran muy tenebrosas y necesitaban un poco de color.

-Nada de pintar autos. -Le dije.

-Nada de meter una moto a la casa. -Escuché a Vale llegar y se sentó al lado de Limón.

-Nada de salir corriendo en ropa interior gritando “Calle besame”. -Llegó Laura.

-Nada de ponernos las batas de baño de Poché y rodar por el patio. -Lucía.

-Ya entendimos el mensaje, Calle. Tampoco nada de sabrosearme a mi esposo porque anda trabajando. -María Laura fue la última en llegar con una bolsa en su mano. -Pero no has aclarado nada de beber. -Dijo con una sonrisa.

-Oigan no… hay niños en la casa. -Dije con preocupación.

-Y los que faltan. -Dijo Laura con una sonrisa.

-¿Quiénes faltan?

-Manu, JuanJa, Pau y Kim vienen en camino. Se atrasaron porque fueron a comprar el trampolín que te rompieron la otra vez. -María Laura me informó y cerré los ojos.

Esto no era una buena señal.

-No te preocupes, Dama. Blue no está.

-Pero si tengo a mis hijos. -Dije seria y me sonrieron las cinco.

-¿Para qué tienes a tres niñeras? -Preguntó Lucía.

-Solo las usan cuando son noches de pasión agresiva así a lo bestia. -Habló Laura y quise desaparecer de allí.

A Un Click: Lo sientoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora