Capítulo 13

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La mañana siguiente fue incierta para ambos, estaban nerviosos de verse, de hablarse, estaban con todos en la sala.

- ¿Por qué se fueron de la fiesta Damian y Raven?, cuando nos dimos cuenta ya no estaba ninguno de los dos.? - preguntó kori curiosa.

-Es que me sentía mal- respondió rápidamente. -Damian me trajo y se quedó a cuidarme- lo volteo a ver disimuladamente.

- ¿Damian cuidando? - dijo en tono burlón Dick, sintió la mirada asesina de Damian. El solo sonrió, obvio aquí había algo más, y él lo iba a averiguar. No por nada sospechaba de esos dos hace tiempo.

Sin decir nada más, los días pasaban, los ahora novios se veían a escondidas muy lejos de la torre para hablar, aunque era lo mínimo que sobraba pues siempre terminaban comiéndose a besos el uno al otro mientras apreciaban el anochecer, pero al mismo tiempo se tornaba incomodo, en las noches eran totalmente entregados, pero en el día parecían desconocidos y no solían hablarse, pero ninguno de los dos tomaba la iniciativa, hasta que uno de ellos rompió el silencio buscándola en donde sabia.

-Pensé que estarías aquí.

-Sí, es un lugar muy tranquilo, estaba meditando. –dijo la demonesa al no escuchar contestación abrió los ojos para ver a Robin, el solo le clavaba los ojos como si quisiera decir algo, su cuerpo estaba erguido, ella pensó que tal vez estaba enojado, pero después capto esa mirada que le emanaba muchas emociones en su interior,

-Raven.

-Damian.

-......

Sin articular otra palabra ambos chocaron sus bocas con deseo, parecía que, con los días, ambos iban perdiendo el control de ser discretos.

"¿Por qué era tan difícil esto?". Pensaban.

-Siento por no acercarme Damian, pero me es difícil...- antes de que terminara fue callada con otro beso que le había propinado su amado.

-También lo siento, pero creo podemos compensarnos esta noche. - dijo entre besos.

- ¡DAMIAN! - dijo asustada y al mismo tiempo sonrojada.

-Me refería a salir esta noche, quiero llevarte a cenar. – menciono burlón, haciendo que la demonesa se sintiera avergonzada por pensar mal.

-Oh, sí claro, me encantaría. - no disimuló su emoción.

-Bien, te espero en la noche- le dio un beso tierno y se fue antes de que alguien los viera.

"rayos, ¿ahora que me pondré?, es obvio que Damian me llevará a lugares muy refinados, no puedo ir vestidas así nomás, tendré que ir a comprar algo". Pensó para luego marcharse a la ciudad.

Ya era de noche un total arreglado y perfumado Damian esperaba a su amada, habían quedado que se verían por detrás de la torre, para no ser descubiertos, a estas horas el equipo se dedicaba a hacer tonterías como él decía.

Estaba impaciente, nervioso, ya quería ver a Raven, quien no lo hizo esperar ni un segundo más y quedo cautivado al verla entrar y mirarlo algo apenada.

-La verdad no sé si supe elegir bien el atuendo – dijo sin mirarlo. Realmente estaba bastante nerviosa por la reacción del chico al verla, no dijo nada, pero sus brazos ya se encontraban en su cintura dándole un beso en la frente. – Te vez hermosa, siempre lo estas.

La demonesa sintió más que alegría con sus palabras, se sentía orgullosa haber provocado esas palabras de su novio. Llevaba un vestido negro, jamás dejaría el negro para sus atuendos, estaba tapado por la parte de arriba y debajo estaba suelto, tenía los mismos zapatos que había utilizado en la fiesta, tenía el pelo suelto, ni siquiera se había dado cuenta cuando había enredado sus brazos en la espalda del chico. Su perfume era exquisito, pero sobre todo el aroma de su piel. Después de unos minutos admirándose ambos subieron al auto.

"Jamás en mi vida había estado en algún restaurante así, mis nervios cada vez empeoraban, Damian se veía bastante tranquilo, claro él ya estaba acostumbrado, uno de los meseros nos ofreció la mesa, afortunadamente no había gente alrededor, Damian me ofreció el asiento y pronto el mesero nos tomó la orden"

- ¿Te sientes bien Raven? –preguntó.

-Sí, solo que esto es nuevo para mí – dijo mirando su plato con varios cubiertos alrededor, realmente se sentía avergonzada e incómoda.

Hubo un silencio hasta que sintió las manos de Damian en las suyas. Lo miro, él la miraba tiernamente, realmente le encantaba que Damian la mirara así, se sentía tan disocha.

-Podemos ir a otro lugar si lo deseas.

-No, estoy bien. – recalcó. Tomo los cubiertos y disimuladamente veía a Damian como lo hacía, aunque evitaba perderse en esos ojos esmeraldas. La cena había estado en silencio ambos chicos degustaban esa delicia de platillo.

-Ven – dijo Damian levantándose tomando a Raven. Ella imito su acción y se puso un poco nerviosa al ver como Robin la acercaba hacia una pequeña pista de baile.

-Creo que quedo un baile pendiente- expresó. Ella asintió. Ahora nada los interrumpiría esta vez.

La tomo por la cintura y al instante se recargo en su pecho. El la miraría a esos ojos violetas para darle un tierno beso, ni siquiera él pensaba que sería así con alguien, pero sin duda sería la única que la conocería, con ella simplemente era un hombre sensible, vulnerable, y sentimental, era inevitable no serlo, a veces le enfadaba eso, pero vamos, quien no podía negarse ante esos ojos amatistas.

°

-Me divertí mucho Damian- mencionó Raven mientras caminaba con Robin afueras de la ciudad.

-Me....

"Adiós preciosa" "Por qué no vienes con nosotros" "ese vestido te queda tan..."- ambos chicos habían escuchado en una esquina a cinco hombres que miraban con morbo a Raven. Tan solo bastaron esas pocas palabras para que le chico maravilla se enojara.

-Les daré una lección- dijo furioso Damian.

-No Damian, no les hagamos caso – lo iba a tomar de la mano para irse, cuando no sintió la presencia cerca de ella. Sus ojos voltearon atónito al ver a Damian a punto de acabar con aquellos sujetos, podía ver su sangre escurrir por todos lados. Damian tenía la cara con una sonrisa y totalmente orgulloso de sus actos. "¿pero qué rayos? - pensaba aturdida.

- ¡DAMIAN! – gritó furiosa.

ERES MÍA. (DAMIRAE)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora