Me lo pidieron mucho y me amenazaron con que no iban a dormir si no decía con quién se quedó nuestra querida rayis jajaja, así que acá les va la segunda parte.
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Jeno tenía lágrimas en sus ojos, aún recuerda cuando conoció a la chica que le robó el corazón.
Era un día soleado y jeno junto a su madre se dirigieron al parque, el pequeño niño de solo 8 años se fue a jugar mientras su madre lo observaba desde una banca, el niño estaba sentado jugando con unos de sus juguetes, mientras estaba tan entretenido jugando algo toco una de sus piernas cuando miro vio que era una pequeña pelota roja y por atrás vino un perro en busca de la pelota, atras del perro llegó una niña de unos 7 años corriendo.
- Max corres muy rápido- la niña le hablaba a su perro -¿donde está tu pelota?- la niña miró hacia donde estaba el chico con la pequeña pelota en sus manos.
Jeno desde ese día que vio a la niña se enamoró perdidamente, el iba todos los días al parque a la misma hora y jugaba con la niña y su perro, pero luego de dos meses vio que la niña ya no iba al parque se puso triste, intentó averiguar que pasó con la niña y descubrió que se había mudado, el prometió que algún día volvería a ver a esa niña.
Ya en la escuela secundaria el encontró al fin a la niña, se sentía muy feliz, la niña se veía tan hermosa como cuando eran pequeños pero notó que había un chico que era muy cercano a ella, se puso triste al pensar que tenía novio pero el igual intentaría acercarse a la chica.
El descubrió que el chico con el que estaba siempre era un chico que iba a su misma clase, su nombre era jaemin y era un chico muy divertido que tenía un gran corazón, con el tiempo ambos se volvieron grandes amigos.
-¿ cómo está la niña más bonita del mundo?- jaemin pasó un brazo por los hombros de la chica.
Era la primera vez que jeno se acercaba a la chica, verla sonreír le pareció la cosa más hermosa del mundo, sin duda seguía siendo esa dulce niña tan inocente que se sonroja por todo.
- mira el es mi amigo, jeno- la chica miró por primera vez a jeno con sus lindos ojos color café.
- es un placer conocerlo jeno oppa- la chica le dedico una hermosa sonrisa.
Jeno se sintió algo desilusionado al ver que la chica no lo recordaba pero el la enamoraría.
-jeno oppa, ¿podemos hablar?- una dulce voz se colo por los oídos del chico, limpio sus lágrimas para mirar a la chica.
-claro, dime- el chico estaba demasiado triste para mirar a los ojos a la chica.
- jeno oppa, ¿ aún recuerdas cuando éramos pequeños y prometimos que siempre estaríamos juntos- jeno se sorprendió cuando escuchó esas palabras.
-¿aún me recuerdas?- estaba muy sorprendido , creía que nunca lo recordaría.
- claro que sí, aún recuerdo al niño con pequeños ojos que me hacia reír cada tarde, ¿sabes?, cuando me mudé prometí que algún día te encontraría y seríamos felices de nuevo- la chica le sonrió haciendo que el también sonría.
La chica se acercó para abrazarlo, jeno gustoso aceptó el abrazo sintiéndose tan feliz de al fin volver a abrazar a esa chica.
- yo siempre estuve enamorado de ti, pero entiendo que te hayas quedado con jaemin- el chico le dedico una sonrisa algo triste a la chica.
- oppa jaemin es muy bonito y tiene un gran corazón pero nunca podría verlo como algo más que un amigo, yo te amo a ti- la chica le dio una sonrisa antes de tomar sus manos.
-¿eso quiere decir que no estás enamorada de jaemin?- el chico estaba muy sorprendido y feliz.
La chica se acercó un poco más hasta quedar frente a el, el chico agachó un poco su cabeza hasta encontrarse con los dulces ojos que siempre amo, una mano cayó en la mejilla de la chica para acariciarla y cortó la distancia entre ellos creando un dulce beso, ambos sintieron como sus corazones se aceleraban, ellos todo el tiempo estuvieron destinados a amarse sin importan nada ni nadie.
- jeno tengo algo que decirte- la chica entró a la habitación que compartía con su novio, ya llevaban 3 años juntos.
- si, dime - en chico la miraba como si fuera la primera vez, estaba tan enamorado.
- jeno, mi amor, estoy embarazada- la chica le sonrió mientras le mostraba los exámenes que se había hecho.
Jeno estaba muy sorprendido, realmente hace unos días que venía pensando en formar una familia con la mujer que amaba y ahora con esta noticia se sintió el hombre más feliz del mundo.
- me haces tan feliz- el se acercó para besar los labios de la chica.
Ellos estaban tan enamorados como el primer día, ellos se amaban a pesar de todo y se amarian por siempre.
