#22 Espía del Cielo

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                      Bruno

Ya estaba cerca el amanecer, y el gran shaman salió a buscar a Eros y compañía, yo me encontraba con la mirada en el bosque esperando a que todos regresen sanos y salvo.

Realmente me preocupan los chicos, son los únicos que me entienden en éste mundo, ya que todos fueron enviados aquí al igual que yo.

Cuando Eros salió, me encargo que cuidara el libro, si llevo el libro conmigo, alguien podría intentar venir por él, tal vez alguno de los hijos de su creador, o el mismo creador.

Por eso el Shaman me pidió que me quede dentro de la aldea, y eso hace que me sienta impotente, pues realmente quiero ver si los chicos están bien.

Desde ayer tengo un mal presentimiento, me dejó tan intranquilo que aún no logré dormir, ya amaneció, espero que todos hayan pasado la prueba.

Una figura captó mi atención, ésta se encontraba en el bosque, tenía un cabello plateado y vestía completamente de blanco, su piel era tan blanca como la nieve.

Era un niño, un niño pequeño, ése niño me vió fijamente a los ojos, sus ojos eran color dorado, y no tenía pupilas, que extraño y al mismo tiempo sublime era esa persona.

Me había quedado inmóvil por unos momentos, pero logré reaccionar y ví que se acercaba a mí, con calma.

El niño hizo un silbido, parecía el cantar de un pájaro, de repente muchas aves se acercaron a él desde el cielo, jamás ví ése tipo de aves, parecían peligrosas, sus picos eran grandes y afilados, y todas brillaban por su color blanco ante la luz del sol que se asomaba.

El niño señaló el libro, y con el mismo dedo hizo la seña de que debía dárselo, quedé impactado por ésto, yo tenía razón, poco la aves se acercaban a mí.

Salí corriendo de allí hasta adentrarme a la aldea, pero para mí sorpresa las aves también pudieron entrar, los shamanes comenzaron a lanzar conjuros que lanzaban hielo y fuego hacia las aves, algunas cayeron, y otras evitaban ser alcanzadas por los ataques de los shamanes.

El niño venía caminando detrás mío, lleno de confianza, y gritó con mucha fuerza "Soy Bian", no entiendo con que fin me dijo su nombre, pero no parecía ser un niño ordinario.

Algunos shamanes fueron asesinados y devorados por las aves, mientras yo seguía corriendo, me detuve al darme cuenta que el tal Bian se había aparecido frente a mí.

-Bian: Si me entregas el libro nos iremos... De lo contrario tendré que matarte ahora...

-Yo: ¡Espera!, No puedo darte el libro... Si hago eso... Yo... Yo... ¡Estaría traicionando a mis amigos!.

-Bian: Ts... ¿Amigos dices...?, ¿Y en dónde están tus amigos cuando estás en problemas?.

-Yo: Yo confío en ellos y sé... ¡Que volverán completamente sanos!.

-Bian: Está bien... Si insistes... ¡Te mataré en éste momento!.

Bian sacó una especie de alabarda y se lanzó hacia mí, creí que era mi final, pero una gran corriente de aire empujó a Bian hacia atrás.

Cuando volteé a ver de dónde provenía ví a Zack con dos enormes espadas, atrás de él se acercaban corriendo los demás.

-Eros: Perdón por hacerte esperar Bruno.

-Zack: Parece que llegue justo a tiempo.

-Apolo: Sin mí no puedes hacer nada Bruno... Me voy una noche y mirá éste desastre.

-Light: ¿Qué está pasando aquí?... ¿Acaso hasta las aves son peligrosas en éste mundo?.

-Yo: ¡Chicos!, Me alegro que estén bien...

-Apolo: Mejor preocúpate por el enemigo que tienes en frente, ya lo había visto antes, cuando estaba haciendo la prueba.

-Light: ¿Enserio?.

-Apolo: Así es...

-Zack: Seguramente estaba espiando.

-Bian: Así es infelices... Bueno, ésta vez me iré sin el libro, pero aún así eh conseguido mucha información.

El pequeño niño desplegó dos pares de alas que salieron de su espalda y salió volando, las aves que nos atacaron también salieron tras él.

A mí alrededor solo veía gente llorando y muchos cadáveres esparcidos por todos lados, también el suelo manchado con mucha sangre.

-Eros: No te preocupes Bruno, no es tu culpa, dame el libro, yo me haré cargo.

Asentí con la cabeza y le entregué el libro a Eros, mientras mis manos temblaban, el gran shaman estaba muy triste, que situación tan lamentable.

El Ritual De ProtelaiusHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora