Apolo
Tras haber enterrado a Alister, luego de una feroz batalla contra Eliseo y Bian, mis compañeros y yo volvimos a la aldea de donde partimos, allí fue dónde trataron nuestras heridas.
Han pasado treinta días desde que nos instalamos en la aldea, gracias a la habilidad de Eros con las plantas, pudo aprender mucho sobre agricultura y botánica en éste mundo, y ya puede producir arbustos de frutas para abastecer a los aldeanos de comida.
De vez en cuando voy junto con Light a visitar a Nessie, y hoy también tendré que hacerlo, así que en cuanto me levante buscaré a Light para ir a verlo.
Light entra a mi pequeña casita, y éste insiste en que me levante, pues afuera tenemos visita.
-Light: Apolo debes levantarte, llegaron unos hombres a la aldea, parece que son amistosos pero tengo un mal presentimiento.
-Yo: Seguro son puras patrañas tuyas, pero iré porque si pasa algo tengo que defenderlos.
-Light: ¿Y qué esperas?, Anda ¡Levántate!.
-Yo: Ya voy...
Luego éste sale de la casa, me levanté y me puse mi armadura por si acaso, luego salí afuera.
-Yo: ¿Qué está pasando?.
-Bruno: Apolo... Que bueno que vinieras, estos hombres vinieron a advertirnos de algo.
-Yo: Oigan ¿Qué quieren?.
-Meliagunt: Soy Sir Meliagunt, uno de los cinco generales del señor Telmitias, vengo a reclutar humanos o herreros fuertes para nuestro ejército.
-Yo: Y yo soy Apolo, el guerrero y cazador más fuerte de todos, pero no hago tanto escándalo por un puesto.
-Bruno: Mejor deja que hable el patriarca de la aldea.
-Patriarca: Yo soy el que decide si enviar gente a la guerra, parece ser un problema muy grande el que se avecina, ¿No es así, Meliagunt?.
-Meliagunt: Así es, los Náuticos ya llegaron a las costas de la Ciudadela de Telmitias, esos malditos peces van a secuestrar personas si no los detenemos.
-Patriarca: Entiendo lo que dices, sin embargo aquí no tenemos guerreros fuertes, además, ésto es un tema de hermanos, ¿O me equivoco?.
-Meliagunt: No se equivoca señor, pero si no hacemos algo al respecto, puede que incluso vengan aquí y se lleven a todas estás personas para que sirvan como esclavas.
-Patriarca: Sir Meliagunt, las personas en éste mundo escasean, por dos razones, la primera es que los Náuticos trafican con ellas, y la segunda es que somos comida para las aves monstruos, es decir, todo es un conflicto entre hermanos, ¿No cree que deberían resolverlo ellos mismos?.
-Meliagunt: Entiendo, no era mi intención molestar, pero Volveremos por si cambian de opinión, sólo espero que no sea muy tarde.
-Yo: ¿De qué me perdí?.
-Bruno: Es por el conflicto de los hermanos, será mejor reunirnos con Eros, Zack, y Sigfried para discutirlo con el patriarca.
-Light: Estoy de acuerdo, Yo iré a buscar a Eros.
-Bruno: Zack está en el Bosque, buscando leñas, iré por él.
-Yo: Supongo que me queda ir a buscar a Sigfried.
Entonces salí a buscar a Sigfried que estaba contemplando el océano desde el sureste de la aldea, cuando lo encontré él estaba algo preocupado.
-Yo: Oye Sigfried, tenemos que reunirnos en la aldea.
-Sigfried: Luego de matar a los nagas iré.
-Yo: ¿Cuáles nagas?, Yo no veo a nadie aquí.
-Sigfried: Están debajo de ése pequeño puerto, al parecer piensan que no sabemos que están ahí.
-Yo: Ahora que lo dices... Detecto movimientos extraños en el agua, deben ser esos nagas de los que hablas.
-Sigfried: Así es, ¡Ya sé que se ocultan ahí malditos naga!.
Desde el agua salieron cinco anfibios con apariencia humanoide, al parecer lo único que sabían decir era un extraño ruido similar al de una serpiente u otros seres similares, todos ellos tenían aletas en los codos y cara de pez, no llevaban ropas ni tenían órganos reproductivos, al menos no a la vista.
Estos nagas se abalanzaron hacia nosotros, pude reaccionar a tiempo y corté la cabeza de uno de ellos con mi lanza, mientras Sigfried también asesinó a uno, los demás nagas no retrocedieron, por el contrario, nos atacaron salvajemente, pero una vez más, los atacamos hasta dejar a uno, éste último volvió al agua y ya no lo volvimos a ver.
-Sigfried: Maldita sea... Se nos escapó uno.
-Yo: Al menos ya no nos molestará, seguramente tenía mucho miedo, no lo culpo ya que me tenía de enemigo.
-Sigfried: Como sea, tenemos que avisar a los aldeanos.
-Yo: ¡No me des ordenes!, vamos, tenemos que avisar a los aldeanos.
Tras haber derrotado a esos nagas, fuimos a la aldea donde nos encontramos con Bruno y Zack, luego llegaron Light y Eros, listos para hablar con el Patriarca.
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El Ritual De Protelaius
AdventureSeis jóvenes se meten en problemas al recitar un ritual... Deberán descubrir como revertir el ritual antes que la situación se vuelva más crítica.
