Pilar
Dejé en el jardín a La Niña, y caminé hasta un café, no quedaba muy lejos y me relajo un poco ahí.
Últimamente, Mer ha estado muy callada, y su papá casi no la visita.
Claro, ahora que se consiguió una novia ya no tiene tiempo para nosotros.
Y pensar que al principio el se quería hacer responsable de todo.
Ahora la olvido por alguien que no vale la pena.
A lo lejos vi a un chico acercarse a mi, cada mañana viene aquí al igual que yo.
- hola, soy Ian - dijo cuando finalmente llegó a la mesa donde estaba yo - puedo sentarme?
Me sorprendió su atrevimiento pero termine accediendo.
-claro, siéntate, soy Pilar- me presente amable
- y vienes aquí todos los días, verdad? - pregunto cuando ya estaba establecido
- si, tu también, te veo desde mi mesa - señale la pequeña mesa donde estábamos.
- entonces- se acomodó en la silla - cuéntame más sobre ti.
Dude sobre decirle sobre mi pequeña, pero es mi hija, no debería avergonzarme.
En cambio debería enorgullecerme de la niña tan dulce y simpática que tengo.
- bueno, tengo veinte años, estoy viendo si me aceptan en la carrera de psicología, soy soltera, nací en argentina y tengo una hija
En el momento que dije que tenía una hija me miro con cara de sorpresa.
Supongo que a la mayoría no le gusta que tu crush te diga que tiene una niña.
- este debe ser el momento donde te vas y no quieres nada conmigo- le dije sarcástica y me miro raro .
- porque habría de hacerlo - contestó como si fuera obvio- y cuéntame sobre ella
- tiene cinco recién cumplidos, se llama America y es la niña más bonita y dulce que conozco- respondí imaginando a mi pequeña con su sonrisa - porque no saliste corriendo cuando te dije sobre ella?
Dio un sorbo a su bebida y me miro a los ojos
- no debo juzgarte por eso, además creo que eres fuerte por tener a tu hija sola - todos piensan que soy una madre soltera gracias a mi edad
- quien te dijo que era madre soltera, o sea si estoy soltera, pero el papá de mi hija siempre estuvo conmigo - le expliqué y casi se atraganta con el café
- y por que te dejo - siguió cuestionando - si yo fuera el jamás te hubiera dejado ir
- tuvimos diferencias y la relación no funcionaba, y ahora la niña pasa más tiempo conmigo que con el - si cara de sorpresa nunca cambió
- tengo que irme, pero te parece si nos vemos después- asentí con la cabeza y me dio un papel- este es mi número
- bien te llamo más tarde - le sonreí, tomo su café y se fue
Me quede sola hasta que termine mi café y fui de regreso a casa.
Volví después de lo qué pasó con Purre.
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Por Siempre Nuestra
RomanceDos amigos, Pilar y José , se conocen desde hace años y están seguros de sus sentimientos pero una pequeña niña llegara a cambiar sus vidas para llenarlas de risas y llantos pero sobre todo para abrirles los ojos de lo que en realidad sienten . Podr...
