Cuando el portal se cerró, el silencio en la habitación se volvió denso. Kara permaneció de pie, con la mirada fija en el punto donde la figura de Diana se había desvanecido, sintiendo un vacío repentino que intentó ocultar tras una máscara de indiferencia. Sin embargo, Alex, armada con un vaso de agua y una intuición afilada por la resaca, soltó una risa seca y burlona.
—Le gustas —sentenció Alex, rompiendo el hechizo.
—¿A quién? —replicó Kara, dándose la vuelta con una naturalidad demasiado ensayada.
—No te hagas la tonta, Kara. Es indigno de ti.
—Si te refieres a Diana... —empezó a decir la rubia, pero Alex la interrumpió con un gesto.
—Se nota a leguas. Le gustas, y mucho.
—No, Alex. Confundes la cortesía con algo más. Somos... compañeras de armas.
—Tú sola te engañas —Alex se puso en pie con un gemido, estirando los músculos—. Pero está bien, sigue con tu negación. Solo acepta que Diana es una mujer increíble; si se hubiera fijado en mí, yo no habría perdido el tiempo con tantas vueltas.
Kara sintió un pinchazo de algo parecido a los celos, pero prefirió ignorarlo.
—Mejor apresúrate. Tenemos que regresar a casa.
—Cambiando de tema, ¿eh? Típico de ti —murmuró Alex con una sonrisa de suficiencia—. Está bien, admitiré que es el "nacimiento de una gran amistad". Ajá.
Antes de cruzar de vuelta a su propia Tierra, Kara encendió su celular, aquel que había dejado atrás porque en Tierra-1 era poco más que un pisapapeles. La pantalla se iluminó de golpe, inundada por una cascada de notificaciones que hicieron que su corazón diera un vuelco.
—Treinta llamadas perdidas de mamá —anunció Kara, con la voz teñida de pánico.
—¿Tú solo treinta? —Alex revisó el suyo con horror—. Yo paso de las cincuenta. Kara, ¿no le avisaste que nos iríamos unos días?
—Creo que... se me olvidó.
—Mamá nos va a matar —sentenció Alex, palideciendo—. Llámale tú.
—Eres la mayor, te toca a ti.
Mientras Alex se alejaba hacia el rincón de la habitación, gesticulando y tratando de calmar la furia de Eliza Danvers a través de la línea, el teléfono de Kara vibró de nuevo. Pero esta vez no era su madre. El nombre de Lena Luthor brillaba en la pantalla como una advertencia.
Kara contestó con un nudo en la garganta.
—¿Lena?
—Kara Danvers —la voz de Lena llegó fría y afilada como el cristal—. Llevo días intentando comunicarme contigo. ¿Se puede saber dónde te habías metido?
—Hola, Lena... lo siento. Salí de la ciudad y olvidé el teléfono. Acabo de regresar.
—¿Tú? ¿Olvidar el teléfono? —la incredulidad de Lena era casi tangible—. Jamás te separas de él. ¿Con quién estabas? ¿Acaso ya tienes novia y es por eso que el resto del mundo ha dejado de existir para ti?
Kara sintió un sudor frío. La intensidad de Lena siempre la descolocaba.
—No, para nada. Estaba con Alex, de verdad. Solo fue un descuido.
—Vaya. Creí que habías encontrado a alguien —hubo una pausa cargada de un subtexto que Kara no supo descifrar—. Aunque quizá ya te gustaría tener a alguien.
—Me gustaría —admitió Kara, pensando por un segundo en la sonrisa de Diana y el beso en la comisura de sus labios—, pero la chica que me gusta no parece hacerme mucho caso.
—Tal vez sí te lo hace —respondió Lena, suavizando el tono—, pero tú no tienes el valor de preguntárselo.
De fondo, los gritos de Alex con su madre interrumpieron la intimidad del momento.
"¡Pero Kara está bien, mamá! ¡Ya es adulta! ¡No soy una mala hermana!", chillaba Alex al otro lado de la sala.
—Lena, tengo que colgar —dijo Kara apresuradamente—. Mi madre está furiosa por mi desaparición y Alex está perdiendo la batalla.
—¿Te veo esta noche? —preguntó Lena, volviendo a su tono imperativo.
—Te aviso en cuanto pueda.
—Está bien. Cuídate, Kara.
—Cuídate tú también.
Kara colgó, exhalando un suspiro que no sabía que estaba reteniendo. Miró el portal que Barry les había dejado y luego a su hermana, que seguía lidiando con Eliza. El mundo de Kara se acababa de volver mucho más complicado: una Amazona que le robaba el aliento, una Luthor que exigía su tiempo y una madre que probablemente las castigaría como si aún tuvieran diez años.
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Luthor vs Prince. (TERMINADA)
FanfictionKara está dividida. Una parte de ella insiste en perseguir un amor que nunca ha sido suyo, uno que la mantiene en la incertidumbre y el deseo constante. La otra parte sabe que existe alguien que la ama sin condiciones, que la espera sin exigirle con...
