Lena estaba fuera de sí. El aire en la oficina se sentía pesado, cargado de una furia que Sam parecía ignorar a propósito.
—Vete, Sam. Ahora —sentenció Lena con voz gélida.
—No soy idiota, Lena —respondió Sam, clavando la mirada en Kara—. No puedo creer que Danvers sea Supergirl.
—¡Que no lo soy! —insistió Kara, aunque el sudor en sus sienes la delataba.
—He dicho que te vayas —repitió Lena, poniéndose entre ambas—. Vámonos, Kara.
Sam soltó una carcajada amarga.
—¿En serio me vas a dejar aquí por una mujer que ni siquiera te quiere?
—No tienes idea de cuánto la amo —intervino Kara, su voz quebrándose por un segundo—, pero lo nuestro... simplemente no puede ser.
—Perdón, Kara —susurró Lena, suavizando la mirada—. Sé que tus decisiones nacen de mi propia inseguridad, pero sabes que te amo.
Kara bajó la vista, sintiendo el peso de las palabras.
—Intento olvidarte, superarte como mujer... pero no quiero perderte como mi mejor amiga.
—Qué sentimental —bufó Sam, rompiendo el momento.
—¡Cállate! —exclamaron Lena y Kara al unísono.
Justo cuando la tensión estaba por estallar, unos golpes firmes resonaron en la puerta. Sam, con una sonrisa cínica, abrió. El silencio cayó de golpe. Diana estaba allí, impecable y serena.
—¿Diana? —preguntó Kara, con los ojos muy abiertos.
—Vine en son de paz —dijo la amazona, ignorando el caos—. Lena, quiero que sepas algo: el hecho de que quiera conquistar a Kara no tiene por qué afectar tu amistad con ella.
—No es solo su amistad lo que quiero, Diana —respondió Lena, dándole un paso al frente.
—¿Entonces por qué tardaste tanto? La has lastimado mucho.
—Eso —siseó Lena— no es asunto tuyo.
Mientras tanto, Sam se acercó a Kara, aprovechando la distracción.
—Chica de acero, ¿eh?
—Te he dicho que no lo soy.
—Ya, Kara. Vino Supergirl, salgo de la oficina y apareces tú. No soy estúpida.
—Ella me trajo... —intentó excusarse Kara, pero Sam solo sonrió.
—Ajá. Por cierto, vine por Lena. Tenemos una cita.
La mención de la cita golpeó a Kara como un golpe físico. Mientras tanto, la voz de Lena se elevaba contra Diana:
—Podrás ser una amazona, pero eso no garantiza que ella se fijará en ti. Kara jamás, ¡jamás!, me olvidará.
—Eso —respondió Diana con calma real— está por verse.
Kara, agobiada por el torbellino de emociones, tomó una decisión.
—Vámonos, Diana. Lena está ocupada.
—No lo estoy, Kara —corrigió Lena de inmediato, pero ya era tarde.
Diana tomó la mano de Kara con suavidad.
—Está bien, cariño. Vámonos.
Sam no perdió la oportunidad y entrelazó sus dedos con los de Lena.
—Cada quien con su chica —provocó Sam.
—Lena no es tu chica —soltó Kara, deteniéndose en seco.
—Y Kara no es la mía... aún —añadió Diana con una sonrisa enigmática.
Kara comenzó a caminar hacia la salida, dejándose guiar por Diana. Justo antes de cruzar el umbral, sintió un impulso y volteó. Lo que vio la dejó paralizada: Sam estaba besando a Lena en los labios.
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Luthor vs Prince. (TERMINADA)
Fiksi PenggemarKara está dividida. Una parte de ella insiste en perseguir un amor que nunca ha sido suyo, uno que la mantiene en la incertidumbre y el deseo constante. La otra parte sabe que existe alguien que la ama sin condiciones, que la espera sin exigirle con...
