Mientras el cielo de National City se teñía de los colores del alba, en el ático de la Torre Luthor el aire estaba saturado de arrepentimiento y alcohol. Lena permanecía desplomada en su sofá, con la mirada perdida en el vacío.
—¿Por qué? —se recriminó en un susurro quebrado—. Me enfurece que esa mujer se atreva a mirarla así. Porque Kara es mía... siempre ha sido mi chica.
Con dedos temblorosos, Lena marcó el número de Kara una y otra vez, pero solo obtenía el vacío del buzón de voz. No podía saber que, en ese mismo instante, Supergirl y Wonder Woman eran un destello de justicia cruzando los callejones de la ciudad. Los celos, como un ácido, empezaron a corroer su juicio. Finalmente, el alcohol nubló sus sentidos y el sueño la reclamó allí mismo, justo cuando la pantalla de su celular volvía a iluminarse con una llamada de vuelta.
Minutos después, dos figuras aterrizaron en el balcón. Kara guardó su teléfono con una mueca de preocupación.
—No contesta, Diana. ¿Estará bien?
—Para haberte dejado diez llamadas perdidas... lo dudo —respondió la Amazona, observando la fachada silenciosa del edificio—. ¿Crees que sea buena idea entrar? Puede que solo esté ignorándote por despecho.
—Lena es orgullosa, pero esto no es normal. No quiero que nada malo le pase. ¿Vienes conmigo?
—Te acompañaré —asintió Diana—, pero te esperaré en las sombras. Mi presencia en su estado actual sería como echar sal en una herida abierta.
Kara no esperó más. Al ver a través de las paredes con su visión de rayos X, su corazón dio un vuelco al ver a Lena inmóvil en el sofá. Sin dudarlo, forzó la cerradura con una presión precisa y entró como un rayo al departamento, seguida de cerca por Diana.
—¿Llamo a una ambulancia? —preguntó Diana, detectando el fuerte olor a whisky que inundaba la estancia.
—No, espera... —Kara se arrodilló junto a ella, tomándole el pulso con delicadeza—. Solo está ebria. Se pasó de la raya.
Con una mezcla de tristeza y ternura, Kara cargó a Lena en sus brazos. La llevó al baño y, sin quitarle la ropa, se metió con ella bajo la regadera, dejando que el agua fría golpeara el rostro de la CEO. El choque térmico surtió efecto.
En ese momento, Lena soltó un quejido y empezó a remover la cabeza. Iba a despertar. Kara entró en pánico; se había olvidado cambiarse, si Lena abría los ojos y veía la "S" en su pecho en medio del baño el secreto que tanto había protegido durante años moriría en ese instante.
—¡Va a despertar! —susurró Kara.
Diana apenas tuvo tiempo de parpadear. En una fracción de segundo, un estallido de aire comprimido sacudió las cortinas del ático. Kara se movió tan rápido que para el ojo humano habría sido invisible: en un parpadeo, fue a su departamento, tomó su ropa civil, regresó y se cambió.
Cuando el aire terminó de asentarse, Supergirl ya no estaba. En su lugar, Kara Danvers, con sus gafas un poco torcidas y su blusa mal abotonada por la prisa, estaba arrodillada junto a su amiga.
Diana arqueó una ceja, impresionada.
—Impresionante. Casi olvido lo rápido que puedes ser cuando el corazón te dicta el ritmo.
—¿Kara? —articuló Lena, parpadeando con dificultad.
—Aquí estoy, Lena. Recibí tus llamadas y vine lo más rápido que pude —mintió Kara, sosteniéndola para que no se resbalara. Diana se mantuvo a un lado, fingiendo que acababa de entrar con ella.
Al reconocer el calor de su mejor amiga, Lena se aferró a ella con una fuerza desesperada, mojando la ropa de Kara con el agua de la ducha.
—Kara... te amo —sollozó Lena, desmoronándose—. Te amo, maldita sea. No dejes que esa mujer te aleje de mí.
Kara cerró los ojos, sintiendo el peso de la mentira y la fuerza de esa confesión.
—Lena... tienes que calmarte. Estás ebria y no sabes lo que dices.
—Lo sé perfectamente —insistió Lena, aferrándose a su blusa—. Lo sé desde hace años... solo que soy una cobarde.
Diana, al ver que la situación era ahora un asunto de dos corazones rotos, se acercó a Kara y le susurró:
—Me marcho. Tu secreto está a salvo, pero tu corazón... de ese tendrás que encargarte tú. Te espero en casa.
La Amazona se retiró, dejando que el sonido del agua cayendo fuera el único testigo del llanto de Lena y del conflicto interno de Kara, quien acababa de salvar su identidad, pero estaba a punto de perder la barrera emocional que la separaba de la mujer que amaba.
ESTÁS LEYENDO
Luthor vs Prince. (TERMINADA)
FanficKara está dividida. Una parte de ella insiste en perseguir un amor que nunca ha sido suyo, uno que la mantiene en la incertidumbre y el deseo constante. La otra parte sabe que existe alguien que la ama sin condiciones, que la espera sin exigirle con...
