El trono de hierro contra el lazo de la verdad

2.6K 222 10
                                        

En el departamento de Kara, el aire se volvió tan denso que parecía difícil respirar. Lena sostenía su copa de vino con una elegancia peligrosa, sus ojos verdes fijos en la mujer que se atrevía a ocupar el espacio que ella consideraba suyo.
—Así que eres amiga de Kara —soltó Lena, rompiendo el silencio con una voz que cortaba como el cristal—. ¿Desde hace cuánto, exactamente?
—No tiene mucho —respondió Diana, manteniendo una calma que empezaba a irritar a la CEO—. Apenas unas semanas.
Lena desvió su mirada gélida hacia Kara, quien se removió incómoda en su asiento.
—¿Unas semanas? Fascinante. Apenas un par de semanas y ya cruzas mundos para instalarte en su casa.
—También estaré con Alex —intervino Diana, notando la hostilidad—. Es una excelente amiga.
—Las hermanas Danvers suelen serlo —replicó Lena con sarcasmo—. ¿Y cuándo te marchas? ¿Mañana, por ejemplo?
—Lena, te estás pasando —advirtió Kara con un hilo de voz.
Diana, cuya paciencia empezaba a agotarse, enderezó la espalda, recuperando esa postura de guerrera que no necesitaba armadura para imponerse.
—Me iré cuando yo decida hacerlo.
—¿No tienes un trabajo al que volver? —preguntó Lena, arqueando una ceja con desdén.
—Posiblemente me mude a esta ciudad —retó Diana, sosteniéndole la mirada—. Quiero conocer National City a fondo.
Lena apretó la mandíbula, sus nudillos blanqueando alrededor de la copa.
—Kara, necesito hablar contigo. A solas. Ahora.
Fuera del departamento, en el pasillo, Lena estalló antes de que Kara pudiera cerrar la puerta.
—¿Por qué esa agresividad con ella? —preguntó Kara, angustiada.
—Porque no me gusta el tipo de amigas que estás frecuentando, Kara. Una mujer que apenas conoces se instala en tu casa... ¿De verdad no lo ves?
—¿Qué tiene de malo? ¿Te molesta que tenga amigas?
—No me molesta que tengas amigas —siseó Lena, acortando la distancia entre ambas—. Me molesta que tengas amigas que quieren contigo.
Kara abrió los ojos de par en par, desconcertada.
—Diana no quiere nada conmigo...
—¿Ah, no? —Lena no esperó respuesta. Entró de nuevo al departamento como un vendaval.
Se plantó frente a Diana, quien no se movió ni un milímetro.
—¿Te gusta Kara? —preguntó Lena sin rodeos.
—¿Qué? —Diana se vio sorprendida por la crudeza de la pregunta.
—¿Te atrae? ¿La quieres como novia? —insistió Lena, su voz cargada de un veneno posesivo.
—No... claro que no —tartamudeó Diana, sintiendo que sus mejillas se encendían.
—Mientes —sentenció Lena con una sonrisa triunfal—. Si fuera verdad, no estarías roja ni tropezarías con tus propias palabras.
—Lena, basta... —suplicó Kara.
—Está bien, Luthor —dijo Diana, recuperando el aliento y la dignidad—. Sí, me gusta Kara. ¿Algún problema?
El silencio que siguió fue atronador. Kara sentía que el suelo desaparecía bajo sus pies.
—¿De verdad te gusto? —susurró la kryptoniana.
—Desde que te vi en aquella fiesta, me pareciste alguien especial —confesó Diana, ignorando a Lena por un segundo—. Quiero tratarte, conocer a la mujer detrás de esa sonrisa.
—No puedes "conocerla" —intervino Lena, su furia desbordándose—. Porque Kara es mi chica.
—¿Soy tu chica? —Kara apenas pudo articular las palabras, su corazón latiendo a mil por hora.
—No lo es —desafió Diana—. Está soltera. ¿Y ahora, porque ves que alguien más se interesa en ella, de pronto te importa?
—Siempre me ha importado —rugió Lena.
—No te creo nada, Luthor.
Lena sacó su chequera con un gesto violento y garabateó una cifra exorbitante.
—Te pido que te vayas de esta casa ahora mismo. Toma esto. Puedes irte al hotel que quieras, quedarte los días que desees, mientras te mantengas lejos de ella.
Kara sintió una punzada de decepción ante el gesto de Lena.
—Te has pasado, Lena. Diana es mi invitada y no voy a dejarla en la calle. Para mí es una amiga, y ella me respeta.
—Como amiga, sí —añadió Diana—, pero con la esperanza de que algún día ese vínculo sea algo más profundo.
Lena miró a Kara, buscando un apoyo que no encontró en ese momento de caos.
—¿Es en serio, Kara? ¿Vas a permitir esto?
—No quiero discusiones aquí, Lena.
—Bien. Me voy —dijo Lena, lanzando una última mirada cargada de advertencia a la Amazona—. Pero piénsalo bien, Prince. No te quiero cerca de ella.
Diana tomó el cheque, lo miró con desprecio y lo rasgó en mil pedazos, dejando que los trozos cayeran al suelo como nieve sucia.
—No eres nadie para prohibirme estar con Kara —sentenció la guerrera con una voz que retumbó en las paredes.
Lena salió del departamento, cerrando la puerta con un golpe que resonó como un disparo, dejando a Kara y Diana en medio de un silencio que olía a pólvora y verdades no dichas.

Luthor vs Prince. (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora