El silencio en el departamento fue interrumpido por el suave roce de Kara al acercarse al sofá donde Diana descansaba. La guerrera parecía extrañamente humana sumida en el sueño, pero el deber no esperaba.
—Diana, cariño, despierta —susurró Kara, posando una mano en su hombro.
Diana abrió los ojos lentamente, la confusión de los sueños aún nublando su vista.
—¿Qué pasa? —preguntó con voz ronca por el cansancio.
—Lena... quiere que vayas —soltó Kara con un tono de urgencia que hizo que Diana se incorporara de inmediato—. Por favor, acompáñame.
Diana la estudió por un segundo, notando el nerviosismo en la mirada de la kryptoniana.
—Está bien, solo déjame vestirme.
Al ponerse de pie, el movimiento de Diana dejó a Kara sin palabras. El magnetismo de la amazona era tal que Kara no pudo evitar que se le escapara un "¡wow!" lleno de admiración. Diana, al notar la intensidad de la mirada, se dio la vuelta con una sonrisa a medias.
—Kara, voltea a otro lado —le pidió con suavidad.
—Perdón —balbuceó Kara, sintiendo el calor subir a sus mejillas.
Una vez lista, la atmósfera se volvió seria. Diana se ajustó la ropa y clavó sus ojos en los de Kara.
—Ya vámonos... Dime qué pasa realmente.
—No te vayas a enojar —advirtió Kara, apretando las manos—. Le dije a Lena que soy Supergirl.
Diana asintió, asimilándolo. —Genial.
—Pero también sospecha que eres Wonder Woman —añadió Kara con rapidez—. No se lo dije, lo juro, pero ella lo intuye y quiere que seas tú quien le aclare todo.
La expresión de Diana se endureció al instante.
—No le pienso decir a una Luthor mi secreto, Kara.
—Por favor, Diana... si no lo haces, dejará de hablarme.
Diana soltó una risa seca, llena de incredulidad.
—¿Y dónde quedó la Kara de anoche? ¿La que dijo que no se dejaría manipular por Lena?
Kara se quedó callada, hundiendo los hombros bajo el peso de la culpa. El silencio fue su única respuesta, una que Diana no dejó pasar.
—Ya veo. Fueron palabras vacías.
—No puedo olvidar lo que siento por ella de la noche a la mañana —confesó Kara con la voz quebrada.
—Pues yo no puedo dejar que mi identidad sea divulgada —sentenció la amazona.
—Ella no le dirá a nadie, Diana. Mi secreto también está en sus manos ahora.
—¿Y qué pasaría si decide hablar, Kara? —insistió Diana, acercándose un paso más—. Pondríamos en riesgo a todos nuestros seres queridos.
—Lo sé, pero necesito tu ayuda —suplicó Kara con los ojos empañados—. Solo quiero que mi amistad con ella no se vaya al carajo. Por favor.
Diana guardó silencio, sopesando la lealtad que sentía por la mujer frente a ella contra su instinto de protección.
—¿Y yo qué gano con esto?
—Una amistad incondicional —respondió Kara con sinceridad.
Diana suspiró, dándose por vencida ante la vulnerabilidad de su amiga.
—No estoy segura de esto... pero está bien. Más te vale que ella sepa guardar secretos.
Una sonrisa de alivio iluminó el rostro de Kara.
—Vamos, te llevo.
Minutos después, aterrizaron en el penthouse de Lena. La empresaria las esperaba de pie, con una copa en la mano y una expresión que mezclaba la impaciencia con la victoria.
—Pensé que no regresarías, Kara... —dijo Lena, para luego desviar la mirada hacia su acompañante—. Vaya, la trajiste.
—¿Para qué me necesitan? —soltó Diana, yendo directo al grano.
—Ya veo que sabes que Kara es Supergirl —observó Lena con frialdad—. ¿Algún problema con eso?
—Tranquilas, chicas —intervino Kara, sintiendo la electricidad entre ambas.
—No —respondió Lena, ignorándola—. Al menos que me den una buena razón de por qué tú supiste su secreto antes que yo.
—Hay una razón muy fuerte, y si no te la digo es por seguridad —contestó Diana sin inmutarse.
—¡Ok, Wonder Woman! —exclamó Lena con sarcasmo.
Diana mantuvo la compostura, su rostro era una máscara de hierro.
—Estaría genial que yo fuera ella.
—Diana... por favor —suplicó Kara una vez más, atrapada en medio del conflicto.
—Solo me hacen pensar que ambas son unas mentirosas de lo peor —escupió Lena, cruzándose de brazos.
Diana miró a Kara. Vio el dolor en sus ojos y supo que no había marcha atrás.
—Está bien. Lo hago por ti, Kara... por lo que siento por ti.
El rostro de Lena cambió al instante; una sombra de celos cruzó sus facciones, endureciendo su mandíbula. Diana lo notó y, con una determinación regia, comenzó a despojarse de su ropa civil, dejando al descubierto el traje carmesí y azul que portaba debajo.
—Soy Wonder Woman, Lena. Soy la princesa de las amazonas.
—Demuéstralo —desafió la Luthor, aunque el asombro empezaba a filtrarse en su voz.
Kara intentó intervenir: —¿No te es suficiente?
Pero Lena la fulminó con la mirada, obligándola a retroceder.
Sin decir una palabra más, Diana desenganchó el lazo dorado de su cintura. Con un movimiento ágil, rodeó a Lena con él. El brillo del lazo iluminó la habitación, obligando a la verdad a emerger.
—Confieso que soy Wonder Woman —declaró Diana, sintiendo el poder del vínculo.
Lena, atrapada por la magia de Hestia, asintió aturdida. —Ok, te creo.
Diana retiró el lazo, pero no lo guardó. Con un movimiento rápido y preciso, lo lanzó nuevamente, esta vez atrapando a la propia Lena antes de que pudiera reaccionar.
—¿Para qué haces esto? —preguntó Lena, asombrada por la calidez del contacto.
Diana apretó el lazo, obligando a Lena a mirar a Kara.
—Ahora vas tú, Luthor. Bajo la luz de la verdad... ¿Amas a Kara?
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Luthor vs Prince. (TERMINADA)
FanfictionKara está dividida. Una parte de ella insiste en perseguir un amor que nunca ha sido suyo, uno que la mantiene en la incertidumbre y el deseo constante. La otra parte sabe que existe alguien que la ama sin condiciones, que la espera sin exigirle con...
