42.

204 27 3
                                        

Viernes 21 de abril, 2022



Lo quería...

lo quería como se les quiere a las estrellas cuando no se les vuelve a ver,

como se desea en el futuro

sin pensar en el presente

y como anhela un corazón

en la fugaz hambruna

de no saber cómo querer.

Lo quería más allá del pensamiento común

y más allá de la certeza misma,

de la improbabilidad y lo inevitable,

más allá del destino y del tiempo...

lo quería sin saber.

Lo quería más allá de la ilusión,

de la duda,

del sueño,

de la idea.

Lo quería más allá

de los caminos no trazados

y de las historias no escritas,

de la vida que jamás viviríamos

y del futuro que jamás

llevaría nuestro nombre.

Lo quería sin querer

y lo adoraba sin pensar.

Más allá de criterios

y de ideas inconclusas,

de libertades indefinidas por miedo,

por no saber a un solo camino pertenecer.

Lo quise más allá de la expresión,

del orden de vida que los demás generan

y desde la profundidad

más lejana de mi alma.

Lo quise como se aprende a querer

a quien más se desea

y como se aprende a cuidar

a quien ya está a tu lado.

Lo quería como se quiere al cielo

y al otoño,

temiendo a un adiós.

Lo quise sin saber y sin decirlo,

en la lejanía de un sentimiento oculto confundido con ilusión.

Lo quería,

así lleno de libertades

y de palabras

en mi cariño más certero

y presente

de lo que había sido

mi primer amor.

365 otoños durante ti.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora