El tiempo, el espacio y la realidad siempre son vistas de diversas maneras dependiendo de la perspectiva. La realidad es tan hilarantemente relativa que causa que todo mi ser quiera retorcerse en absoluta diversión; los puntos de vista no tienen, ni pueden llegar a tener, verdad ni validez universal, sino que solo poseen una validez subjetiva producto de los diferentes marcos de referencia, la forma de vivir y de pensar de cada persona. Un claro ejemplo de ello es la situación que se esta viviendo en estos momentos: mientras yo disfruto del vigoroso liquido rojo, sabor a frutos rojos, que se desliza con lentitud por toda mi laringe ignorando las pesadas miradas a mi alrededor, los demás presentes en la habitación poco a poco iban saliendo de la ensoñación intentando intercalar sus realidades para así encontrarse en una misma linea.
Cuando las ultimas letras se deslizaron de la prominente abertura del sombrero mágico no repare mucho en las impresiones de mi alrededor, era consiente que haber sido sorteado en una casa llena de prejuicios de sangre e incluso llena de sangre puras era suficiente problema como para agobiarme sobre ello aún más. Aunque al morir deje muchas cosas atrás tal parece que las impertinentes situaciones nunca se alejaran de mí, incluso después de la muerte.
- ¿Harrison?, ¿Qué clase de nombre es ese?...
- Seguramente es un sangre sucia - Susurros despectivos hacia mí estatus y persona eran arrojados sin discreción hacia mí dirección mientras dejaba atrás al grupo de los años más avanzados, algo en lo que no reparé mucho.
Aunque estuviera en una esquina de la alargada mesa caoba me seguían observando y juzgando. Mis compañeros de casa se encontraban indignados por tener que convivir con un sangre sucia. ¿Qué en que estaba pensando el sombrero mágico e incluso el destino? seguramente en pura mierda que le dificulte su intromisión a esta nueva vida.
Hace unos momento Albus Dumbledore se puso de pie y con la mirada recorrió el salón con una expresión radiante que llegaba a incomodar, a lo que en mi respecta e inclusive a Severus. Dijo unas breves palabras de bienvenida y en respuesta a esto todos aplaudieron y vitorearon al viejo director mientras regresaba a su lugar, dando así inicio al banquete que en estos momentos cada quien disfrutaba a su manera.
Slytherin siempre había sido una casa conservadora si algo les podía llegar a molestar, o en todo caso alegrar, no lo demostraría abiertamente a las demás personas, sin duda una perfecta cara sangre pura. Casi instantáneamente se aislaron de Harrison sin transmitir algún notorio sentimiento.
Saboreando un pedazo de tarta de maleza, Harrison, dibujo las caras ahí presentes con sutileza, algunas caras conocidas y otras no tanto, personas que anteriormente si existían pero no les había dado importancia, un mal habito que a lo mejor arreglaría.
- Ejem... solo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido, tengo unos anuncios que hacer antes del comienzo oficial del año... - Enfrentándose a cientos de miradas curiosas por parte de los alumnos, Albus, comenzó a dar sus anuncios a los cuales no les puse tanta atención como debería y en vez de eso me concentré en el Barón Sanguinario, el fantasma de Slytherin, que desde hace un rato no apartaba su vista de mi persona.
- ¡Tengan un buen año mis niños!, ¡y recuerden las reglas antes dichas! - los prefectos de las respectivas casas aguardaron a que todo aquel alumno que no fuera de primer año abandonará el lugar para así cumplir una de las principales tareas como prefectos.
- Síganme - un hombre alto de cabellos oscuros y ojos cafés junto a una mujer de porte intimidante nos obligo a formar una fila y seguirlo. Algo sistemático y agradable a la vista diferencia de los demás casas que seguían amontonados a sus prefectos.
- Me pareces familiar - La voz escabrosa del Barón Sanguinario hizo acto de presencia por mi hemisferio derecho, deteniendo por un instante mi caminar.
Ojos fijos y sin expresión hicieron contacto con los míos que con neutralidad y calma lo confrontaron. Un rostro demacrado me observaba lleno de cautela y curiosidad que peligrosamente se acercaba sin disimulo a mi rostro, tan así, que podía sentir la sangre plateada de sus ropas manchando las mías - Recuerdo esos ojos, son tan parecidos a los de ella - Algunos curiosos prestaron atención a la platica, era de extrañar que el gruñón y frío fantasma entablara conversación con un humano - Si - afirmó - son idénticos a los de ella - la nébula blanquecina que rodeaba a el fantasma comenzaba a rozar mis altos pómulos en un intento de retener mi rostro que ansiosamente intentaba apartar - Lo último que vi en vida - El Barón estaba seguro, esos ojos lo habían condenado a una vida eterna sin descanso donde vagaría por el castillo toda la eternidad - Su aura, sus ojos... muerte - el nombre fue celosamente susurrado en mi oído derecho alertando a mi persona por completo. Hilos dorados, invisibles al ojo humano, se cerraron peligrosamente por el cuello del Barón en advertencia y aunque este solo fuera un fantasma juraría que sentía como el aire se escapaba de sus inexistentes pulmones, una vez mas sus ojos conectaron y en lo que el Barón antes vio un breve destello dorado ahora era un vacío ámbar que brillaba con ferocidad donde promesas silenciosas se hicieron y tratos se pactaron.
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He is the new black || Harry Potter ||
AcakLos días y las noches pasaron, tanto luz como oscuridad vivían en la ignorancia de ser los mas fuertes, con los ideales correctos y las razones correctas por cuales luchar mientras, en la penumbra de las sombras, un joven con habilidades inigualabl...
