Capítulo XXV

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NARRADOR OMNISCIENTE 

Había pasado una semana más desde que el descanso de los jóvenes universitarios había terminado, esa tarde Raul se dirigía rápidamente a casa de su mejor amigo, el rubio le había llamado diciéndole que tenía una emergencia y que necesitaba su ayuda ahora.

Raul no pensó dos veces en salir corriendo de su casa tomando únicamente su móvil. Al llegar a la casa de su amigo llamo a la puerta y Ruben le atendió rápido, tomándolo de la mano y llevándolo a su habitación.

Raul no supo reaccionar y solo dejo que Ruben le guiara, pero al pasar por el salón principal vio a Luzu, era el, ahí estaba sonriendo, sonriendole a una chica.
Fueron segundos, los segundos mas largos de su vida, su corazón había parado y le dolió. Se preguntaba quien era esa chica de cabellos rubios y por que le sonreía tanto a Luzu.

Cuando llegaron a la habitación Ruben se encargo de cerrar la puerta, claramente sin seguro. Raul rápidamente se sentó sobre la cama y su amigo le vio fijamente.

- ¿Cual era la emergencia Ruben? - le preguntó preocupado.

- ¡Es esto! - el rubio le mostró su móvil, con una conversación abierta - Es el ultimo mensaje -

Raul leyó el ultimo mensaje de la conversación, "¿Quieres salir conmigo mañana?"

— ¿Como-

— Shh... — Ruben colocó su dedo índice sobre los labios de Raúl silenciandolo. Volvió a mostrarle la pantalla de su móvil pero esta vez con una conversación diferente.
Eran varias palabras, pero las que más le interesaron a Raúl eran; "¿Mañana estás libre? quisiera decirte algo importante"

— Ok, ya. Pero hay algo que no entiendo.

Ruben hizo un sonido de afirmación y con ello Raúl siguió hablando.

— Número uno; ¿cómo conseguiste el número de Samuel?, número dos; ¿Cual es el problema?, por lo que veo solo son dos AMIGOS invitándote a pasarla bien.

— ¡NO! – grito Rubén – Raúl hay algo muy importante que tengo que decirte.

— Otra vez no...

. . .

Muchísimas gracias por ayudarme Mangel.

Hablo Ruben mientras acomodaba los cuadernos que utilizaría sobre la mesa de la sala principal

De nada – sonrío — De todas maneras me gusta ayudarte Ruben.

Esta vez fue el peli blanco quien sonrió, le agradaba mucho la compañía del castaño, el era muy tranquilo e inteligente y tenía una manera exquisita de llamar la atención con sus palabras.

Faltaban dos días mas de estudio para  el comienzo de los exámenes, Luzu ya había salido de casa y tenían todo listo para comenzar.
Ruben por su parte se sentía feliz por que había aprendido mucho junto al chico de lentes, Además había aguantado sus berrinches y lloriqueos.

— Muy bien, ¿comenzamos con filosofía?

Sip 

Los chicos comenzaron con su repaso del día, algunas risas se escuchaban de vez en cuando, todo estaba muy armonioso en ese entonces, Ruben había comenzado a soltar comentarios muy bobos que hicieron reír al contrario y así hasta que dejaron los libros por un lado, ambos se encontraban sentados en el suelo de la habitación ambos tomando una soda despreocupados por los exámenes.

— Oh joder, ya es tarde - exclamó Ruben después de ver la hora en su móvil —  Perdón.

— No te preocupes Ruben, me gusta escucharte reír

Ruben se confundió por el comentario de su amigo pero eso no evito que sus mejillas se acaloraran dándole paso a un sonrojo.

— Jajaja, pero que cosas dices - respondió nervioso.

— Pero.. hablo en serió.

— ¿A qué te refieres?

El castaño se acercó lentamente a Ruben, tratando de juntar sus rostros lo más posible. 

— Me refiero a que ... - sonrió - eres muy tierno Ruben.

Mangel  le susurró en su oreja haciéndolo estremecer por su voz tan ronca y profunda, después de decir esto Mangel se alejo del rubio para tomar su libro y comenzar a leer. Ruben se quedo sorprendido y nuevamente confundido por la situación, no sabría si describirla como algo incomodo o algo lindo, pero copió la acción del contrario y también comenzó a leer.

Desde ese día Ruben comenzó a comportarse diferente con el chico de gafas y este lo noto, aveces trataba de evitarlo cosa que era casi imposible por el hecho de que tenían que estudiar.

...

— Desde esa tarde ya no pude verlo a los ojos - habló mientras tapaba su rostro con ambas manos.

— Carajo Ruben ¿Que harás ahora?

— No lo se, ayúdame Raul - el rubio se acerco a su amigo tomándole de la mano para comenzar a agitarla haciendo molestar al contrario.

— Ok para - suspiró - Veamos... Es Samuel quien te gusta ¿no?

—  Si

— ¿Entonces por que no vas con el? 

— Por que quiero saber que me dirá Mangel, el dice que es importante y me come la curiosidad.

Raul rodó los ojos, aveces su mejor amigo era un completo tonto, pero si lo pensaba mejor, Ruben ya había salido con Samuel - gracias a él, eh de aclarar - así que podría darle una oportunidad a Mangel.

— Bien. entonces ve con Mangel.

— ¿Estará bien?                                              

— Claro que si, ve a escucharlo y quítate la curiosidad - sonrió - ademas, Samuel no irá a ningún lado.

Ruben pareció pensarlo un poco, luego se formo una sonrisa en sus labios.

— Bien, le diré a Mangel que si - tomó su móvil y rápidamente le escribió a ambos chicos - por cierto, ¿quieres bajar a comer algo? Lanita trajo donas.

— ¿Lanita? -

— Sip, es la novia de Luzu.

My Soulmate | LuzuplayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora