Capítulo XIV

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NARRADOR OMNISCIENTE —

Mientras más se acercaban a aquella casa, se escuchaba más alta la música y las luces se divisaban mejor.
Gritos y risas comenzaron a escucharse.

Raúl se emocionó, no era la primera fiesta a la que iba, pero si sería la primera vez que se controlaría, pues quería pasar la mayor parte del tiempo con su amigo Ruben.
Los tres chicos entraron alegres a aquella casa llena de adolecentes alocados por la música y también por el alcohol.
Muchos de ellos se encontraban bailando y unos cuentos esparcidos por toda la casa.

El primero en recibirlos fue Guillermo, un chico alto y tez blanca con un par de orbes verdes, como dos esmeraldas.
Saludo con una sonrisa perfecta a cada uno de los chicos.

— Hey, el es Guillermo, mi primo – dijo Ismael mientras lo señalaba — Ellos son mis amigos Ruben y Raúl.

Termino de presentarlos y después de una charla con el anfitrión se dirigieron a una mesa donde Ismael y Raúl comenzaron a beber un poco de alcohol.
Mientras que Ruben estaba decidiendo si hacer lo mismo o no, para el experimentar esos nuevos sabores era una tentación, pero había prometido a su madre el no tomar nada de eso.

Al final de cuentas la tentación lo consumió, tomo un vaso pequeño con un poco de aquella bebida.

Tanto Ismael como Raúl se sorprendieron al ver esto.

— Oye Ruben, ¿estás seguro de eso?

Pregunto preocupado Raúl.
Ruben bajo la mirada preguntándose si ers realmente lo correcto, su conclusión llegó a negarlo, aquello estaba mal.
Pero quería hacerlo sin importar que.

— Si, estoy seguro.

Respondió Ruben con una sonrisa seguro de sí.
Raúl aceptó esa respuesta camino junto a Ruben e Ismael a uno de los sofá de aquella casa donde pusieron a bromear el uno con el otro, riendo y siendo felices mientras tomaban un vaso tras otro tras otro, mandando al carajo todo y queriendo pasar bien su noche sin importar los dolores que sentirían al día siguiente.

[...]

PERSPECTIVA DE RAUL

— Eh... Ruben no creo que eso sea buena idea – me acerque a mi amigo colocando una mano sobre su hombro — Ya tomaste suficiente.

Ruben se encontraba a punto de cometer la mayor idiotez de su vida.
¿Como llegamos esto?

Ah... si, ya recordé.

Todo comenzó por que el inexperto de Ruben tomo más de la cuenta y se juntó con unos chicos y su juego de verdad o reto.

Al no querer revelar el nombre se su crush decidió hacer un reto
¿Cual era ese reto?

Hacerse una maldita perforación, casualmente guillermo hace poco lo hizo, y convencieron a Ruben a hacer lo mismo.

Mierda, si lo hacía ¡su madre lo mataría y a mi también!

Ahora trataba de convencer a un borracho primerizo el no cagarla.

— Vamos Ruben, mejor regresemos a casa, ya es tarde– segui hablándole y este chaval solo me ignoraba y repetía " Un hombre no rompe su palabra "

No se que haré, pero cualquier cosa que pase, de seguro su madre lo matara y a mi con él.
Deje a Ruben con sus compañeros de juego y que hicieran lo que quisieran con las orejas de mi amigo.

[...]

Comenze a caminar por la casa mientras bebía, agradecía por tenes resistencia al alcohol, tal vez no era tanta pero si lo suficiente para seguir caminando sin tropezarme o caer.

My Soulmate | LuzuplayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora