Capítulo 20

77 1 0
                                    

Estos 5 días habían sido casi perfectos y esperaba que luego que saliera de la clínica, las cosas fueran siempre así. 

Jake y yo nos habíamos puesto deacuerdo para dejar a Fernanda 1 semana con su madre y otra con la mía, pero solamente sería por el día ya que Jake tenía que trabajar. Luego de un tiempo, Jake buscaría una nana que se encargará especialmente de la pequeña Fernanda quien crecía cada día más.

Me encontraba arreglando una maleta con suficiente ropa para 4 meses y bueno, todo lo que me fuera necesario. Era extraño, estaba totalmente centrada en esto. Ahora más que nunca sentía ganas de surgir, de sanarme, de volver a vivir.

-¿Estás lista? -escuche la voz de Jake quien se encontraba apoyado en la puerta viéndome tiernamente-

-Si -susurré. Me senté en la cama durante unos segundos y al rato después Jake se había sentado al lado mio-

Quedé pensando, si hace unos meses atrás, él estuviera tan cerca, probablemente yo habría reaccionado de otra manera. Era increíble la manera en la que Jake había logrado ganarse mi confianza, mi cariño y mi respeto en tan poco tiempo. 

-¿Qué? -río algo nervioso al percatarse de que lo miraba fijamente- 

-Gracias -susurré-

-¿Por qué? -seguía sonriendo. Esa sonrisa que te dice, ''todo estará bien, te lo prometo''-

-Por no dejarme sola -lo abrace, por primera vez en mucho tiempo, era yo quien tomaba la iniciativa de abrazar a alguien-

Él me respondió el abrazo, rodeo sus brazos en mi cintura, mientras mis brazos rodeaban su cuello. Sentía su respiración muy cerca de mí y cuando me percate de eso, me aleje un poco y dí la iniciativa para que tomaramos rumbo a la clínica. 

Nos subimos al auto junto con Fernanda quien iba en su silla jugando con un pequeño cascabel. Volví mi vista al camino, la clínica no quedaba tan lejos, había investigado un poco en Internet sobre esta y tenía buenas referencias.

Al pasar la hora y media, habíamos llegado. Era un edificio grande, con ventanales tapados por rejillas, supuse que era para que nadie intentará saltar por alguna de las ventanas. Tenía un color miel delicado, estaba rodeado por un gran portón que al cruzarlo dejaban vista a un gran jardín. Había bancas de un color blanco, algunas de ellas estaban ocupadas por personas hablando por celular, leyendo, o simplemente tomando aire. 

Nos detuvimos en la entrada, sacamos a Fernanda de la silla y también procedimos a sacar la maleta. Entramos encontrándonos de inmediato a una secretaria, nos informó que primero deberíamos esperar a que apareciera la doctora que se haría cargo de mi caso. Nos avisó que la doctora bajaría de inmediato ya que se encontraba en el tercer piso, así que mientras esperábamos tomamos asiento en una de las sillas que se encontraban alrededor.

El lugar no se veía tan aterrador como yo lo pensaba, no había gente gritando o llorando, no estaban vestidos todos de blanco y tampoco habían doctores corriendo de un lado a otro.

Esperamos cerca de 10 minutos hasta que una mujer de unos 40 años de edad, pelo castaño y una bata blanca apareció delante de nosotros-

-¿Isabelle Vamre? -Preguntó con una delicada voz y nosotros asentimos- Buenos días, soy la Doctora Carola Salazar -nos informó con una sonrisa- pasen por aquí 

La seguimos y nos adentramos más en el gran edificio. Nos hizo pasar a una oficina en la que servilmente nos ofreció asiento. 

-Bien, antes de que puedan despedirse, necesito que tú -indicó a Jake- como tutor firmes algunas hojas y necesito ponerme al corriente a ti -me indicó- Bien, por donde empiezo... supongo que Danae te puso al tanto de que es lo que ofrecemos en este sitio.

Guerrera - (En edición)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora